Cartas de lectores
Viernes 21 de Octubre de 2016

Un cuestionado ejercicio profesional

Recientemente nos hemos anoticiado que tres ex­ ministros de la conducción política anterior de nuestra provincia, abogados todos ellos, han asumido las defensas técnicas de personas involucradas en procesos judiciales incoados por presunto lavado de activos. Y no es precisamente un secreto que "lavado de activo" y "narcotráfico" son parientes muy cercanos, sino hermanos, diríamos sin temor a caer en exageraciones. Al respecto dicha cercanía es casi de sentido común; la gran masa de dinero originada en el narcotráfico necesita imperiosamente entrar al circuito financiero legal para seguir originando más dinero. Y ello se logra mediante el "lavado" que, a su turno, exige el manejo por manos expertas y profesionales. Tampoco es un misterio que las políticas destinadas a combatir ambos flagelos se formulan en el seno del poder del Estado ejercido por gobernantes que, a su turno, son asesorados por ministros del área, imbuidos sin ninguna duda de todas las circunstancias que rodean a los actos delictivos que se tratan de combatir. O en otras y más breves palabras, son precisamente dichos asesores quienes están en la "cocina" de estos asuntos y quienes conocen al dedillo todos sus vericuetos y personajes involucrados. Por tales elementales razones estimo desaconsejable (para ser benévolo) que un abogado que estuvo ayer al frente de una cartera política empeñada en neutralizar los enunciados delitos hoy se desempeñe como defensor técnico de personas involucradas en los mismos. Y vale, por último, aclarar que esta postura no empalidece la defensa del libre desempeño profesional —que he pregonado durante los casi 50 años de mi tránsito por diversos estamentos judiciales, académicos y profesionales—, pues, amen de encontrarnos frente a una situación excepcional y de gravedad social indudable, responde a una incompatibilidad fundada en el sentido común y ético más elemental.

Oscar Norberto Russo

DNI 6.023.099


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