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Viernes 04 de Julio de 2014

Un conflicto plagado de necedad e intolerancia

Haber lanzado un paro por tiempo indeterminado implica una decisión sin retorno.

El conflicto que tiene paralizadas a las facultades de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) ingresó en un camino de necedad e intolerancia. Necio es quien es terco y porfiado en lo que hace. Intolerante, aquel que no respeta las ideas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias. Lo grave es que hay necios e intolerantes que tienen a su cargo formar, en una universidad pública, a los futuros profesionales de este país.

Haber lanzado un paro por tiempo indeterminado implica una decisión sin retorno. Cualquier motivo que haga rever esa decisión significará un fracaso. Es un extremo del cual es muy difícil salir, y en esa encrucijada están hoy los docentes agremiados a la Coad. Este sindicato no respeta a sus bases y se dice democrático mientras alienta prácticas que fueron utilizadas por los regímenes mas autoritarios en la historia de la humanidad.

El martes, en el plenario en el que tomaron la decisión de seguir de huelga (afectando con ello a miles de estudiantes) también acordaron hacer un escrache frente a La Capital para expresar su repudio "por la campaña de información falsa sobre el conflicto docente".

La "información falsa" a la que se refieren es lo reflejado por este diario en las últimas semanas. Se dio cuenta de que el conflicto lleva ya 17 días de paro por tiempo indeterminado, que venía precedido por otra decena de jornadas de huelga, que los alumnos de los colegios secundarios que dependen de la UNR no paran de perder contenidos, que los padres están muy preocupados y que algunos docentes comenzaron a tomar exámenes viendo que la coyuntura es angustiante.

¿Con qué derecho este grupo de profesores desoye lo que acuerdan sus pares a nivel nacional? ¿Si son tan democráticos, por qué no acatan lo que aprobó la mayoría? Conadu, la entidad que los representa a nivel nacional en la paritaria, acordó una oferta de aumento salarial cercana al 32 por ciento. Es, sin medias tintas, la mejor a nivel educativo en todo el país.

Este diario no ataca a la universidad pública, tampoco al justo derecho de reclamar salarios dignos. Lo que se cuestiona es el proceder extremo que significa un paro por tiempo indeterminado. Y si ese cuestionamiento molesta, es muy peligroso alentar escraches. En democracia se puede pensar diferente. Lo malo es cuando del otro lado hay intolerancia y necedad.

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