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Miércoles 27 de Agosto de 2008

Un comentario libre de humo

Ingreso un viernes al caer la tarde al bar ubicado en San Martín y Richieri, de la ciudad de San Lorenzo. Estaba haciendo tiempo con mi esposa y mis dos hijos, ya que ambos tenían media hora más tarde un partido de básquet en el club Red Star, a pocos metros de allí. Cuando nos sentamos comienzo a percibir un fuerte olor a cigarrillo.

Ingreso un viernes al caer la tarde al bar ubicado en San Martín y Richieri, de la ciudad de San Lorenzo. Estaba haciendo tiempo con mi esposa y mis dos hijos, ya que ambos tenían media hora más tarde un partido de básquet en el club Red Star, a pocos metros de allí. Cuando nos sentamos comienzo a percibir un fuerte olor a cigarrillo. Me doy vuelta y veo a varias personas fumando e incluso en cada una de las mesas había cenicero. Se acerca la moza y le planteo que no se estaba respetando la ley provincial que prohíbe fumar en todos lugares cerrados de acceso público, entre ellos los locales gastronómicos. Y me contesta: “Lo que pasa es que el dueño permite fumar”. Instantáneamente nos miramos entre los cuatro, nos levantamos y nos fuimos a otro bar.

Santa Fe es desde enero de 2006 una provincia ejemplar en el combate al tabaco al establecer una ley “ciento por ciento” libre de humo. Esta busca mejorar la calidad de vida de la gente frente a un panorama preocupante: nuestro país tiene uno de los niveles más altos de consumo de tabaco, el 33,5 por ciento de los argentinos fuma, y al año mueren cuarenta mil personas por este motivo, una cifra que incluye seis mil muertes de fumadores pasivos.

Pese a la inicial resistencia de los comerciantes gastronómicos de la provincia, la ley antitabaco se aplicó rápidamente en la mayoría de los locales sin mayores inconvenientes.

Según un estudio recientemente realizado por la Universidad Nacional del Litoral, la puesta en vigencia de la ley antitabaco no afectó las ventas de los bares y restaurantes de la provincia. Los comerciantes tenían la percepción de que se verían perjudicados, pero datos objetivos demostraron lo contrario.

Entonces, ¿por qué aún hay bares y restaurante en la provincia que no respetan esta norma? La lucha contra el tabaco es básicamente una batalla cultural, y depende de cada uno de nosotros conseguir la victoria.

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