Policiales
Viernes 15 de Julio de 2016

Un celular robado, clave en el inicio de la pesquisa

La captura de la banda de Los Cerrajeros tras 14 allanamientos simultáneos realizados el sábado pasado en Rosario y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue el resultado de once meses de investigación. Los pesquisas locales advirtieron que varios hechos similares se concentraban en una misma semana y comenzaron a sospechar que los ladrones serían foráneos, por lo que buscaron el apoyo del Centro de Investigación Judicial del Ministerio Público Fiscal bonaerense hasta armar el árbol de la organización.

La captura de la banda de Los Cerrajeros tras 14 allanamientos simultáneos realizados el sábado pasado en Rosario y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue el resultado de once meses de investigación. Los pesquisas locales advirtieron que varios hechos similares se concentraban en una misma semana y comenzaron a sospechar que los ladrones serían foráneos, por lo que buscaron el apoyo del Centro de Investigación Judicial del Ministerio Público Fiscal bonaerense hasta armar el árbol de la organización.

La primera pista la dio un celular (los maleantes sólo robaban los Samsung) sustraído en una casa del centro rosarino. Con el código de identificación del aparato se estableció que estaba siendo usado por una línea terminada en 744. Una intervención telefónica determinó que el aparato era usado por un tal "Nicolás" (luego se definió que sería el acusado "Tato" H.), quien en una conversación mencionó que tenía a la venta un Fiat Uno modelo 94 en un taller de Cerrito 5152.

La cuadra del galpón fue visitada por agentes de la Policía de Investigaciones. Allí los vecinos describieron a Nicolás como "muy amigo" del dueño del lugar, el sindicado como jefe: Claudio "Caio" C.. Y que allí solían verse autos de alta gama. Además dijeron que al hijo de Caio lo llamaban "Porteñito" por sus vínculos con "gente del hampa de Buenos Aires".

Vínculos en la red. Entre los contactos de Facebook de Nicolás apareció Caio C., quien vive a una cuadra del galpón donde funcionó un taller de calzado. Se intervino su línea telefónica y así se advirtió su relación con "Dany" V. radicado en La Matanza.

Caio lo llamaba a un teléfono fijo registrado a nombre de una mujer. Se obtuvieron fotos de la casa de Dany V. en Ciudad Evita y se detectó que la mujer subió a su cuenta de Twitter una foto en la que aparece junto al sospechoso. Esa imagen "se comparó con los videos de los hechos delictivos y coinciden exactamente las dos personas", planteó la fiscal Georgina Pairola sobre el hombre que al parecer llevaba la voz cantante en los asaltos. En sus viajes a Rosario no usaba celular. Se comunicaba con su pareja desde el teléfono de Caio, encargado de buscarles alojamiento.

Así, de un celular robado se abrió la red que condujo al resto de los detenidos, en una pesquisa que incluyó escuchas, cruces de llamados, seguimientos y hasta el secuestro de dos bolsas de basura donde aparecieron estuches de notebooks y los envoltorios bancarios de fajos de billetes robados por la banda.

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