Información Gral
Jueves 09 de Junio de 2016

Un cardenal francés es sospechado de encubrir a un sacerdote pederasta

La Justicia inició una investigación y en ese marco interrogó al purpurado, quien negó toda responsabilidad en el caso

El arzobispo de Lyon Philippe Barbarin, uno de los principales jerarcas de la iglesia católica francesa, empezó a ser interrogado ayer para dilucidar si encubrió hace 25 años los abusos sexuales de un sacerdote contra boy scouts.

El cardenal y primado de Gallias, uno de las figuras más importantes de la iglesia francesa, llegó a la mañana a la brigada de protección de la familia como testigo, por el momento no imputado, en el marco de una investigación preliminar.

Cuando termine, la fiscalía tendrá que decidir si continua investigando y si es así transmitir entonces el caso a un tribunal o a un juez de instrucción.

El interrogatorio coincide con la publicación la semana pasada de una carta del Papa Francisco, que hasta ahora ha apoyado a Barbarin, en la que abre la vía a la revocación de obispos en caso de "negligencia" en casos de pederastia.

El cardenal Philippe Barbarin tendrá que dar explicaciones sobre el caso del sacerdote Bernard Preynat, inculpado en enero pasado por agresiones sexuales cometidas entre 1986 y 1991 contra varios boy scouts.

El caso es complejo porque se trata de hechos remotos y Barbarin, que asegura no haber encubierto nunca ninguna agresión sexual, no llegó a la diócesis de Lyon hasta 2002, once años después de las últimas agresiones investigadas por la justicia.

Las principales incógnitas son desde cuando estaba al corriente la jerarquía, de qué información disponía y quien la proporcionó y por qué la iglesia dejó en el cargo al sacerdote, que estaba en contacto con niños, sin denunciarlo hasta 2015.

En un primer momento Philippe Barbarin dijo haber contactado con una víctima en 2014. Más tarde explicó que había oído hablar del caso en 2007-2008 a través de una tercera persona.

Las fechas son importantes porque los delitos de encubrimiento prescriben al cabo de tres años.

El 25 abril, en una reunión del clero de Lyon, Barbarin reconoció "errores en la gestión y en el nombramiento de algunos sacerdotes" y también pidió perdón a las víctimas. Poco después se reunió con el papa en el Vaticano, que le dio todo su apoyo.

Pero las víctimas, reunidas en la asociación La Parole Libérée (La palabra liberada), aseguran que el arzobispado hizo todo lo posible para encubrir las agresiones de Preynat, siguiendo la política que existía desde los años 1970. Al menos seis víctimas han denunciado los hechos.

Existe otra investigación preliminar, también por encubrimiento, por el caso de un alto funcionario del ministerio del Interior que dijo ser víctima de agresiones sexuales por parte de otro sacerdote de Lyon en los años 1990, cuando tenía 16 y 19 años.

Comentarios