La ciudad
Lunes 17 de Octubre de 2016

Un camino ya recorrido para alcanzar acuerdos

La mediación del Estado, la voluntad de los propietarios y de los ocupantes de los terrenos que pudieron comprar en cuotas los lotes; es un camino ya transitado para poner fin a otras disputas judiciales y dar una respuesta al problema habitacional de aquellos barrios que crecieron en medio de un juicio de desalojo.

La semana pasada, unas 150 familias que hace cuatro años usurparon terrenos en bulevard Avellaneda 4200 acordaron comprar la tierra donde plantaron sus casas, allá por enero de 2012. La causa se inició en el juzgado correccional a cargo de Rodolfo Zvala, donde se avaló que los lotes se pagaran mediante una primera entrega del 30 por ciento del valor total del terreno y el resto durante 9 años.

El predio pertenece al gremio estatal UPCN, que proyectaba levantar allí un complejo de viviendas para sus afiliados. Del acuerdo participaron dependencias de la provincia, la Intendencia y el Concejo Municipal para poner fin a un trámite judicial de cuatro años.

Hace 15 días, los vecinos de un sector de Empalme Graneros festejaron con una pollada el inicio de obras de pavimento y otras mejoras en el barrio. El vecindario se armó siguiendo el trazado de las calles Sorrento, Cullen, Schweitzer y el arroyo Ludueña, a donde los primeros ocupantes fueron llegando hace décadas.

En 1989 la Compañía de Tierras Santafesinas inició un juicio de desalojo que aún no ha concluido. Actualmente, en el terreno viven 3 mil personas que en abril pasado presentaron un proyecto de urbanización popular. La iniciativa contempla la adquisición de los lotes que ocupan en el marco de un fideicomiso administrado por el Banco Municipal y, al mismo tiempo, compromete al municipio y a la provincia a realizar las obras de infraestructura definitivas en el barrio.

Hace unos meses, la magistrada que estaba al frente de la causa, Stella Maris Bertune, autorizó las primeras mejoras, mientras se acuerda el precio de los terrenos.

La creación de un fideicomiso para la urbanización de asentamientos irregulares fue también una solución para las 75 familias de bulevar Seguí al 8000, barrio Los Humitos, que hace ya dos años empezaron a pagar sus terrenos.

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