Policiales
Viernes 28 de Octubre de 2016

Un camarista ordenó revisar un juicio abreviado

Un camarista revocó la decisión de un juez penal de rechazar un juicio abreviado por el que un hombre y su hijo fueron condenados a dos años de prisión condicional por homicidio preterintencional (cometido sin intención de matar).

Un camarista revocó la decisión de un juez penal de rechazar un juicio abreviado por el que un hombre y su hijo fueron condenados a dos años de prisión condicional por homicidio preterintencional (cometido sin intención de matar). Claudio Rodrigo C., de 46 años, y Rodrigo José María C., de 23, fueron acusados de golpear en marzo del año pasado a José Luis Ariné, un taxista de 51 años con el que se pelearon a golpes. En su resolución el juez Luis María Caterina señaló que el acuerdo entre fiscal y defensores era "irrazonable y arbitrario".

La decisión de Caterina fue apelada por el fiscal Miguel Moreno y los defensores Germán Mahieu y María Julia Fantín. Y ayer el camarista Guillermo Llaudet revocó la resolución de Caterina y dispuso que un juez penal se pronuncie nuevamente sobre el caso.

A las 18 del 13 de marzo del año pasado, en Nansen al 500, el taxista José Luis Ariné fue atacado por dos hombres con los que ya había tenido problemas y no pudo soportar la golpiza, por lo que falleció poco después de ingresar al hospital Alberdi, donde fue llevado por un vecino que manejó el coche de alquiler. La autopsia determinó que los golpes le provocaron el estallido del bazo.

Tras el hecho, los agresores se presentaron en la Fiscalía de Homicidios y quedaron imputados de homicidio en calidad de coautores, aunque en libertad. El 27 de julio pasado el fiscal y los defensores presentaron el acuerdo por el que a los acusados se les atribuía el delito de homicidio preterintencional en carácter de coautores, pero no fue homologado por Caterina por considerar que la pena no era razonable.

La resolución del magistrado fue apelada por las partes en una audiencia celebrada ante el camarista Llaudet en septiembre. Ayer ese magistrado ponderó que "la relación con la evidencia era congruente" y sostuvo que el juez Caterina "se extralimitó al desatender la motivación fundada del acuerdo".

Llaudet señaló que "estaba acreditado científicamente que (el taxista) no tenía fracturas ni otra lesión además del estallido del bazo. También indicó que, al retirarse los agresores, Ariné estaba consciente y parado, y que la ambulancia demoró mucho en llegar al lugar donde ocurrió el hecho".

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