Policiales
Miércoles 24 de Agosto de 2016

Un auto calcinado pudo ser usado por homicidas

Apareció cerca de donde el viernes mataron a un comerciante que resistió una entradera. Testigos vieron a los ladrones huir en un vehículo similar.

Un auto totalmente calcinado apareció ayer en Constitución al 1800 y se investiga si es el que usaron para escapar los delincuentes que en una frustrada entradera mataron al comerciante Héctor Villarruel, de 71 años, el viernes a la mañana en su casa de Avellaneda al 1900. El vehículo, que será sometido a pericias, sería un Volkswagen Gol Trend color oscuro.

Sólo cinco cuadras en línea recta hacia el este separan la escena del crimen de Villarruel de Constitución al 1800, donde una comisión de la Policía de Investigaciones (PDI) llegó ayer alertada por la denuncia de vecinos ante la sospechosa presencia de un auto quemado en la vía pública. Salvo el chasis, componentes de aleación de acero o metal del motor y el símbolo VW en las llantas que permitió identificar la marca, el resto del pequeño rodado quedó extinguido por la completo. Solo algunas partes de pintura se salvaron del fuego, lo cual permitió distinguir que era de color negro.

Trayecto. Desde la Fiscalía Regional indicaron a La Capital que se trata de colectar testimonios de posibles testigos para determinar cuándo fue descartado en ese lugar, cámaras que pudieran reconstruir su trayecto y quienes iban en el coche. Algunas versiones deslizadas ayer indicaban que el auto fue quemado dos horas después del homicidio, pero ese dato no fue confirmado oficialmente.

La características del auto coinciden con las descriptas por ocasionales testigos del momento en el que los dos delincuentes vestidos con ropa de trabajo huían de la casa de Villarruel, cerca de las 8.30 del viernes, luego de dispararle porque se resistió al robo. Según las evidencias, un auto de apoyo esperaba a los delincuentes por la cortada Vélez Sársfield, a 100 metros de la casa de la víctima, y escapó con dirección al este.

Justamente el pasaje se extingue en Castellanos y podría marcar un probable trayecto que hicieron por esa calle hasta llegar a Constitución al 1800 donde finalmente lo abandonaron.

Con el objetivo de confirmar si tiene o no relación con el caso, el fiscal de Homicidios Pablo Pinto mandó a realizar pericias sobre el auto, entre otras medidas que se mantienen en reserva para no entorpecer la pesquisa.

Sorprendido. Héctor Villarruel murió de dos balazos en las costillas cuando fue sorprendido el viernes a la mañana dentro de su casa en Avellaneda 1888 por delincuentes armados que aprovecharon un descuido cuando la mujer de la víctima salió a realizar compras.

El dueño de casa trató de resistir con una escopeta que tenía a mano y como respuesta recibió la agresión armada. El caso despertó conmoción en barrio Bella Vista, ya que la víctima era un comerciante reconocido de años en la zona —tenía una agencia de autos en Avellaneda al 2200— y era muy apreciado por sus vecinos.

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