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Viernes 27 de Mayo de 2016

Un artilugio legal salvó a una niñera violenta

Un matrimonio estadounidense está usando las redes sociales para denunciar que la niñera que pegó a su hijo de menos de un año de edad.

Un matrimonio estadounidense está usando las redes sociales para denunciar que la niñera que pegó a su hijo de menos de un año de edad, y que incluso admitió su culpabilidad, sigue libre y que la justicia no la apresa porque el nene "no puede testificar que el castigo existió y que haya experimentado dolor".

Alicie Quinney y Joshua Marbury, de Oregon, no se explican cómo esa mujer no ha recibido el castigo merecido.

Todo ocurrió hace dos meses cuando la pareja regresó a su casa y encontraron a su hijo en el suelo llorando y a su niñera dormida en el sofá. "Lo primero que vi fue el ojo negro de Jacob", explicó Alice a Fox2now.com. "Y me pregunté «oh, Dios mío, ¿qué ha pasado?», y al darse la vuelta el nene vi todo un lado de su cara negro y azul".

Los padres, que no tienen por costumbre, según dejan claro ellos mismos, airear sus intimidades, han colgado en Facebook una fotografía de Jacob para mostrar en qué estado hallaron a su pequeño tras regresar a casa.

La pareja relató que llevó inmediatamente a su hijo al hospital después del incidente. Allí, los médicos y los trabajadores sociales tomaron fotos de él y documentaron las heridas. También rellenaron un informe policial. Según relata la misma Alice en Facebook, un detective les aseguró que la niñera, con sus golpes, podría haber matado al pequeño. Un portavoz del Departamento Policial de Sherwood ha explicado que el caso está bajo investigación y en manos del fiscal de distrito del condado de Washington.

La frustración que sienten Alice y Joshua no tiene límite. Sobre todo porque la culpable ha confesado y, a pesar de ello, sigue libre. "Vi la evidencia y lo que los médicos me dijeron y me mostraron que era una mano impresa en su cara", señala Joshua. "Nadie está negando lo que hizo".

Según señala la pareja, el fiscal del caso les dijo que no hay suficientes evidencias para imputar cargos contra la niñera. Al parecer, y según el testimonio de otro fiscal de Oregon, que prefiere mantenerse en el anonimato, los casos de abusos a niños son muy complicados de perseguir por la forma en la que está escrita la ley en este estado norteamericano.

El estatuto del estado requiere que el fiscal pruebe, más allá de una duda razonable, de que hay dolor sustancial y lesión física grave del niño. Además, añade, cuando no hay testigos del acto y el niño es demasiado pequeño como para explicar que ha sido maltratado, la carga de la prueba es difícil.

El argumento de la justicia para respaldar su decisión es sencillamente increíble. "Dicen que esto ocurre porque mi hijo no puede confirmar verbalmente que fue agredido, ni evidenció dolor, ni se puede demostrar que esta persona lo hiciese de manera intencionada", lamenta Joshua.

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