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Jueves 24 de Marzo de 2011

Un amor de leyenda

Nadie más que ella podía contar su historia, la de amor, la que escribió con risas y lágrimas junto a Richard Burton. Y lo hizo sin siquiera tener que sentarse frente a la pantalla titilante de la computadora...

Nadie más que ella podía contar su historia, la de amor, la que escribió con risas y lágrimas junto a Richard Burton. Y lo hizo sin siquiera tener que sentarse frente a la pantalla titilante de la computadora. Bastó desempolvar las cartas que él le escribió durante los años que estuvieron juntos y los que no estuvieron juntos también, para luego mandarlas a la imprenta.

El libro se tituló "Furious love: Elizabeth Taylor, Richard Burton and the marriage of the century", que en un esfuerzo de síntesis se podría traducir como "amor furioso". Y eso es lo que fue el romance que la estrella de ojos verdes y el actor británico mantuvieron desde que los avatares de Hollywood los llevaron a compartir del set de "Cleopatra". De ahí en más, el amor. El amor salvaje, a todo o nada, imposible, acaso fue tierno también, pero sobre todo inolvidable.

Una leyenda que los sobrevive, más en los lugares en los que estuvieron juntos. Como Puerto Vallarta, la playa mexicana donde Burton filmó, en 1964, a las órdenes de John Huston la película "La noche de la iguana". Ahí, sus moradores, los que tienen edad para recordarlo y los otros, los que hablan por lo que les contaron, no puede evitar el comentario.
En Mismaloya, el pequeño poblado donde estaba la casa que el actor compartió con su amada durante los largos meses de rodaje, su amor, la intensidad de ese amor, es tema de conversación, hoy mismo, como lo fue ayer, cuando ellos, los ídolos del cine, se paseaban por sus playas tomados de la mano a la luz de la luna.

En el libro están esas vivencias, escritas de puño y letra por el hombre que la enamoró, se casó, se divorció y se volvió a casar con Elizabeth Taylor. Pero no todas. Hay una que la actriz, por pudor, no publicó. Es la que la esperaba en su casa a su regreso del entierro del amor de su vida. La que le mandó poco tiempo antes de que lo sorprendiera la muerte. Un tesoro, un recuerdo, acaso el más valioso, que ella se llevó para siempre.

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