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Domingo 24 de Enero de 2016

Un alquimista en la cocina

El reconocido y exigente chef de la TV Christophe Krywonis presentó un calendario con recetas donde combina la cocina argentina con la francesa.

“La pasión es lo único que te hace sobrevivir en la cocina”, afirma
 el reconocido chef Christophe Krywonis desde Córdoba donde está descansando. Saltó a la fama por ser parte del jurado de Masterchef y Masterchef Junior, donde él mismo reconoce que hace un show y representa un personaje “malo y exigente”.
Eso es lo que le pide la televisión pero en realidad Christophe es una apasionado de la cocina y por todo aquello que surge desde allí.
A fin de año estuvo en Rosario para presentar su primer anuario. Una suerte de calendario que ofrece 26 recetas, dos por mes, más dos a modo de “yapa”.
En estos días de vacaciones Christophe prepara un libro de historias y recetas. Por ahora lo está “macerando”. Pero ya hay un adelanto en un formato original, que es este calendario. “La idea fue transmitir recetas y pensamientos en un formato diferente, de manera que acompañe a la gente durante todo el año” explicó con un dulce acento francés que no se le borró a pesar de que ya lleva 26 años en el país.
En cada página del calendario, editado por Planeta, Christophe brinda una receta específica para cada época del año, no sólo por la estación y el clima correspondiente, sino también porque es el momento en el que se pueden conseguir los ingredientes a precios accesibles.
La publicación fue pensada con precisión y detalle, para un público amplio. “Hay que saber algo de cocina para hacer las recetas pero no hay que ser un especialista”, aclaró el autor.
 “Lo más importante es que te guste la cocina porque lo demás se aprende, pero hay que tener una cuota importante de pasión”, destacó en diálogo con MÁS.
Los platos no son “comunes” pero “sí fáciles de hacer”, aseguró, y para que los disfruten las familias porque los ingredientes son accesibles y están disponibles en el mercado.
El calendario cuenta con fotografías de Eduardo Torres, quien registró cada plato elaborado por Christophe.

Recetas y mensajes
El anuario no es un simple almanaque con los días del año. Allí el chef  quiso dejar su huella personal a través de frases y consejos. “Mi idea fue compartir conocimiento y también valores con la gente. Y hablando de esto, creo que la sinceridad es un valor muy importante y es fundamental la honestidad a la hora de transmitir recetas. Yo soy solo una persona normal que tuve una oportunidad de hacer algo excepcional, lo cual valoro y disfruto”, confesó.
“Las recetas del calendario son para compartir en familia, para disfrutar de distintos sabores y las puede elaborar quien quiera”, añadió. Y esto es solo el comienzo. Christophe quiere que el calendario se convierta en un clásico de todos los años.

Proyectos 2016
 Este cocinero admirado, y a la vez temido, es una persona cálida y accesible fuera de la pantalla de la televisión.
 No oculta que es adicto a la comida, aunque ahora esté bajo un tratamiento para adelgazar y cuidar su salud. Pero esto no le impide atender a los medios y sobre todo proyectar lo que será su año.
El gran sueño que acaricia Christophe es poner su propio restaurante, aunque prefiere no adelantar detalles.
 Además trabaja en el libro que combinará historias y recetas. Junto con este proyecto preparará fascículos de cocina para un diario de tirada nacional y está evaluando propuestas comerciales de grandes marcas. Le espera un arduo año para el que quiere juntar fuerzas.
 

¿Quién es Christophe?

Christophe Krywonis nació en Blois, Francia, en 1965. Cuenta que aprendió a cocinar al lado de su abuela y que a los 15 años  inició su carrera como cocinero profesional, en su ciudad natal.    
    La separación de su padres complicó su infancia, pero fue su abuela quien lo ayudó a través de muchas horas de cocina.
En 1989 llegó a la Argentina de la mano de Francis Mallmann para trabajar como asistente en su restaurante de Las Leñas, Mendoza. Se ríe cuando recuerda que llegó con una camisa hawaiana , hacía mucho frío. Desde entonces comenzó a forjar su carrera en el país que hoy ama como a su propia casa. “Aquí aprendí a ser mejor cocinero, recorrí el Norte, descubrí los sabores, también los de la Patagonia y los frutos del mar argentino”, cuenta.
No oculta su admiración por las mujeres argentinas, tuvo varias novias, tiene dos hijas y varios nietos.
En los últimos años se convirtió en una de las estrellas de la TV como jurado de  Masterchef. Además fue convocado para un doblaje en la película Ratatouille, de Disney. A fin del año pasado presentó su calendario en el Centro Cultural Fontanarrosa. Confiesa que se quedó “enamorado” de Rosario y “fascinado” con el edificio de este diario que pudo recorrer en su visita. “Me quedé con ganas de volver”, dijo y prometió pasar por la ciudad para conocerla más y disfrutarla.

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