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Viernes 20 de Mayo de 2016

Tuvo doce días muerto en su casa al hombre que cuidó por una década

Un vecino alertó a la policía luego de que la mujer le revelara el fallecimiento y que tenía el cadáver en la habitación.

Una mujer de Villa Constitución vivió durante 12 días junto a un hombre muerto, en su vivienda de calle San Martín al 3400 del barrio San Lorenzo de esa ciudad. El fallecimiento se produjo el pasado 2 de mayo y la mujer, Libertad Soledad Rondán, quien convivía y cuidaba al fallecido, Benito Ojeda, de 65 años, lo dejó en su cama en la incierta espera de que algún familiar decidiera qué hacer con el cuerpo.

Al ser visitada por LaCapital, la mujer rechazó la requisitoria periodística y tampoco aceptó ser fotografiada, y apenas accedió a hacer unos comentarios sobre el insólito episodio en el que se vio envuelta.

Dijo que su conviviente, a quien se refirió como su "hermano adoptivo" era un "hombre pobre que vendía rifas", y exhibía unas tiras de cartón con cinco bolsitas de celofán adheridas prolijamente que contenían especias y condimentos diversos, que también ofrecía en venta ambulante.

Libertad adujo que Benito padecía "muchas enfermedades", que ella lo "cuidaba" y que el hombre "había comenzado a gestionar una jubilación". En ese sentido, se lamentó de que "había llegado una buena noticia para él y le dio un paro cardíaco".

Aseveró que ante el fallecimiento de Benito intentó dar con familiares que "tenía en el norte de la provincia pero no lo vinieron a buscar", y se justificó: "No podía hacer nada, no lo podía dejar solo". Tampoco se le ocurrió pedir asistencia sanitaria ni de la policía, la cual fue alertada por un vecino varios días después del deceso y por un encuentro accidental.

Vecinos de Benito y Libertad dijeron que "la relación entre ambos parecía la de una pareja" por sus gestos, aunque "ellos no hablaban de eso". Dieron cuenta de que Libertad era viuda y que su marido era empleado de Acíndar, pero falleció más de diez años atrás y la dejó sola en la casa de ambos. Años después se mudó a la casa Benito iniciando la relación que terminó con su fallecimiento.

El descubrimiento del deceso del hombre se dio de modo casi casual. Según el vecindario, Libertad recoge bolsas de basura que lleva al interior de su casa donde —presumen— saca lo que le pueda ser de utilidad y luego "quema todo lo que le sobra" en el extenso patio de tierra del fondo. Al respecto, se quejan del humo y dicen que esto ya generó denuncias por contaminación.

Cuando un vecino de la planta alta de la casa lindera a la de Libertad sacó la basura, ella salió presurosa a buscar la bolsita y se produjo un diálogo insólito. Aseguran que le preguntó: "¿Cómo anda don Benito?", intrigado porque hacía varios días no lo veía ni pasar por la vereda, ni sentado en el porche de la casa, a lo que la mujer le respondió: "Está muerto, ¿lo quiere pasar a ver?". Su interlocutor quedó estupefacto, pero no ingresó a la casa y sí llamó al 911, se hicieron presente efectivos policiales y constataron la situación. Benito estaba muerto por un paro cardíaco ocurrido varios días antes, y su cuerpo en su cama, como todos los días.

El cuerpo fue retirado de la vivienda por personal policial y de los bomberos locales y por orden de la Justicia fue enviado para la correspondiente autopsia al Instituto Médico Legal de Rosario. Según trascendió se habría determinado que la causa de la muerte sería un infarto.

De las declaraciones de la mujer trascendió que Ojeda no tiene familiares en Villa Constitución y que sólo cuenta con una hermana que viviría en la zona rural de Vera. Esta habría sido avisada por un medio hermano de Libertad, pero hasta ayer nadie se había hecho cargo de los restos. Fuentes cercanas al caso señalaron a su vez que Libertad cuenta con numerosos medio hermanos que habrían tomado distancia de los sucesos.

Fuentes judiciales dejaron trascender que a la mujer se le efectuarán pericias psicofísicas para examinar su "capacidad de ubicación en tiempo y espacio", dado sus particulares comportamientos y aseveraciones.

No obstante, la vivienda es de su propiedad, no ha tenido jamás conductas que perjudicaran a terceros, y más allá de la molestia por la quema que tiene en el patio, goza de una imagen de bonomía. En lo estrictamente legal, no pesa sobre ella ninguna acusación, aclararon fuentes policiales.

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