El Mundo
Lunes 20 de Junio de 2016

Turquía aniquiló a una familia de refugiados

Ocho civiles sirios, entre ellos cuatro niños, fueron aniquilados al intentar cruzar desde una zona dominada por el Estado Islámico.

Al menos ocho sirios, entre ellos cuatro niños, que intentaban entrar en Turquía huyendo de la guerra murieron por disparos de guardias fronterizos turcos, indicó este domingo el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH). La oposición siria en el exilio, con sede en Estambul y que tiene el apoyo de Turquía, anunció por su parte 11 muertos en lo calificó de "tragedia".

"Ocho civiles, seis de ellos de una misma familia, murieron y otros ocho resultaron heridos por los disparos de guardas fronterizos turcos cuando intentaban entrar en territorio turco" en la provincia de Idlib, en el noroeste de Siria, indicó el OSDH. Entre las víctimas hay cuatro niños, indica la ONG, y varios heridos graves.

Turquía ha negado en varias ocasiones los informes de oenegés como Human Right Watch (HRW) que denuncian disparos de guardias fronterizos contra los civiles que intentan entrar. El OSDH indicó que las víctimas de ayer son desplazados que huían de la región de Manbij en el norte de Siria, donde desde finales de mayo hay una ofensiva de fuerzas rebeldes apoyadas por Estados Unidos para retomar este feudo del Estado Islámico (EI).

La Coalición Nacional de Fuerzas de la Revolución y la Oposición de Siria acusó a los guardias turcos de disparar contra un grupo de civiles que intentaban cruzar desde Kherbet al-Jouz, en el noroeste de Siria, a la provincia turca de Hatay, matando a 11 personas.

La Coalición, que depende del apoyo político y financiero de Turquía, lamentó que el incidente "contradice la generosidad mostrada por el gobierno turco y el pueblo hermano hacia los civiles desplazados''.

Achuchillados. El Estado Islámico (EI) ejecutó públicamente a dos jóvenes con puñaladas en el corazón en la provincia de Raqa, su principal en Siria. Además de las dos ejecuciones, el EI arrestó al menos a 200 jóvenes en la provincia de Alepo. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó que las ejecuciones de los dos jóvenes _apuñalados en el corazón_ fueron en lugares públicos, ante decenas de adultos y niños. Uno de los ellos fue rematado de un disparo en la cabeza y crucificado por espiar "a favor de la coalición cruzada". El otro, que sufrió el mismo castigo, fue vestido con el habitual traje de preso color naranja y un cartel colgado con su nombre y una acusación: "hizo fotografías y proporcionó información sobre posiciones (del EI) a la coalición de los cruzados".

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