El Mundo
Domingo 24 de Julio de 2016

Turquía amplía los poderes policiales e ignora críticas europeas

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, emitió un decreto para cerrar 2.341 instituciones (como escuelas, centros de asistencia social, sindicatos y centros médicos), como parte de las medidas tomadas tras el fallido golpe de Estado, y advirtió a Europa que no cedería en su respuesta contra los partidarios del clérigo Fethullah Gülen, a quienes acusa de organizar la frustrada insurrección del 15 de julio. Lo que los responsables europeos "dicen no me interesa y no los escucho", dijo Erdogan. Además, las autoridades detuvieron ayer al sobrino de Fethullah Gülen, el clérigo exiliado en Estados Unidos al que el gobierno acusa de estar detrás del golpe del fin de semana pasado que se saldó con más de 260 muertos. Muhammed Sait Gulen fue detenido en Erzurum, en el este del país, de donde es originaria la familia.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, emitió un decreto para cerrar 2.341 instituciones (como escuelas, centros de asistencia social, sindicatos y centros médicos), como parte de las medidas tomadas tras el fallido golpe de Estado, y advirtió a Europa que no cedería en su respuesta contra los partidarios del clérigo Fethullah Gülen, a quienes acusa de organizar la frustrada insurrección del 15 de julio. Lo que los responsables europeos "dicen no me interesa y no los escucho", dijo Erdogan. Además, las autoridades detuvieron ayer al sobrino de Fethullah Gülen, el clérigo exiliado en Estados Unidos al que el gobierno acusa de estar detrás del golpe del fin de semana pasado que se saldó con más de 260 muertos. Muhammed Sait Gulen fue detenido en Erzurum, en el este del país, de donde es originaria la familia.

El decreto de cierre de las instituciones, que es una de las primeras medidas tomadas tras la entrada en vigor del estado de excepción, también prolonga hasta 30 días el tiempo que una persona puede estar detenida sin que se presenten cargos. El decreto ya ha sido publicado en Boletín Oficial del Estado. Una fuente del gobierno insistió que las instituciones señaladas tienen conexiones con el movimiento del predicador Gülen, autoexiliado en Estados Unidos, cuya extradición exige Turquía. Además, tras el endurecimiento anunciado el viernes de los controles para salir del país, las autoridades invalidaron unos 11.000 pasaportes, sobre todo de funcionarios públicos, según fuentes oficiales. Sus dueños desaparecieron o se encuentran detenidos.

En los aeropuertos los empleados públicos están ahora obligados a presentar un certificado de la autoridad para la que trabajan que constate que no hay objeciones para su salida del país, una medida aplicable también a sus parejas e hijos.

El gobierno turco suspendió hasta ahora por orden del mandatario a 37.500 funcionarios públicos y a miembros de la policía tras la intentona golpista. Muchos de los funcionarios suspendidos se encuentran en el Ministerio de Educación. Además también se ha retirado la licencia a 21.000 profesores. El Ministerio de Educación señaló que se podrían cerrar más de 600 escuelas. El número de detenidos tras el golpe de Estado supera las 10.000 personas.

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