Turismo
Domingo 15 de Enero de 2017

Un paseo por el pasado

Paz y naturaleza. A la ciudad de Azul se llega desde Rosario por la ruta 51, luego de recorrer unos 500 kilómetros. hacia el sudoeste

Paz y naturaleza. A la ciudad de Azul se llega desde Rosario por la ruta 51, luego de recorrer unos 500 kilómetros. hacia el sudoeste

La ciudad del centro de la provincia cuenta con bellísimos paisajes de serranías, antiguas estancias y pulperías que se conservan intactas

La ciudad bonaerense de Azul cuenta con bellísimos paisajes de serranías, antiguas estancias, puestos de campo y pulperías que se conservan intactas y que ejercen un gran atractivo sobre turistas jóvenes, quienes también participan de tertulias en los cafés, frecuentan museos y teatros, y recorren el balneario municipal y la costanera local, dos de sus importantes ejes turísticos.

Cabecera del partido del mismo nombre, a la ciudad de Azul se llega desde Rosario por la ruta 51 luego de recorrer unos 500 kilómetros hacia el sudoeste.

Su centro urbano se destaca por la arquitectura Art Decó, obra del arquitecto italo-argentino Francisco Salamone, que construyó alrededor de 60 edificios en 25 municipios de la provincia de Buenos Aires.

Su centro comercial abarca todos los rubros al igual que otras grandes ciudades y la hotelería contempla la diversidad de presupuestos de los visitantes, pero también pueden alquilarse casas y hay alojamientos con pensión completa en algunas estancias.

El Parque Municipal Domingo Faustino Sarmiento, ubicado a orillas del arroyo Azul, es el pulmón verde más importante de la ciudad: sus 22 hectáreas fueron aprovechadas por el paisajista Carlos Thays, que creó un escenario original poniendo el agua como elemento decorativo.

Una de las características del parque es la numerosa variedad de plantas; una réplica de un Patio Andaluz y la Isla de los Poetas "Rafaelli Sarandría", más un retoño del pino de San Lorenzo, que fue declarado en 1941 "árbol de Azul", completan la magnificencia de este parque.

La costanera Cacique Cipriano Catriel, que debe su nombre al pionero de estas tierras, es un paseo por la ribera siguiendo el curso del arroyo Azul, que atraviesa la zona urbanizada desde el Parque Sarmiento hasta el lago Güemes.

La Catedral Nuestra Señora del Rosario, de estilo gótico, fue diseñada en 1906 por los ingenieros Juan Ochoa, W. Pitman y Charls Evans Medhurst, y lo más destacado de su arquitectura son los vitrales traídos de Francia y sus imponentes campanas. La imagen de Nuestra Señora del Rosario, patrona de la ciudad se ubica en el altar mayor.

El museo Enrique Squirru cuenta con una valiosísima colección histórica compuesta por objetos araucanos y pampas, cerámica indígena, platería gauchesca y mapuche; tejidos, instrumentos de pesca y caza; documentación que asevera hechos históricos y nombres como el del doctor Ronco, prestigioso abogado que realizó innumerables obras en pos de la cultura y la comunidad de Azul.

Las Sierras de Azul, unas de las más antiguas del planeta, atraviesan la zona sur del partido, siendo el parador "Boca de las Sierras", un pequeño valle circundado por bellísimos escenarios naturales, eje de una importante atracción turística.

Los viejos almacenes de campo, las estancias y las estaciones de ferrocarril hacen revivir allí al turista la tradición rural de otros tiempos.

La pulpería San Gervasio, de 1855, que se ubica en la ruta provincial 50, límite entre los partidos de Azul y Tapalqué, conserva todas las características de la época, como su piso original de tierra apisonada, la reja de protección en el mostrador, la galería y una colección de herramientas de campo.

Los visitantes que se acercan a conocer este museo vivo de otros tiempos rurales, mientras degustan una cañita, escuchan relatos, cuentos y anécdotas de sucesos trascendentes y personajes que frecuentaban el lugar.

El balneario Municipal Almirante Guillermo Brown tiene un sector especial para dar información al turista y cuenta con todas las comodidades y servicios para pasar un dia al aire libre.

Playas de arena, proveeduría, fogones, trampolines, y una isla, son la sumatoria de encantos de este completísimo balneario, que cuenta también con quioscos, pizzerías y locales de comida rápida.

Es un paseo de excelencia por su espejo de agua de 6 hectáreas y sus zonas bellísimamente parquizadas para disfrutar de la naturaleza.

El balneario cuenta además con restaurantes que presentan una gastronomía muy variada y varios pubs que movilizan mucha juventud por las noches.

Las actividades que se llevan a cabo en este predio son paseos, recreación, natación, fútbol 5, voley y tiene pistas de atletismo. También se presentan espectáculos y se llevan a cabo exposiciones y actividades culturales.

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