Turismo
Domingo 16 de Abril de 2017

Un Brasil profundo

Belleza suprema. El l Instituto Inhotim, en Brumadinho es, sin duda, el museo a cielo abierto más grande del mundo. Tiene unas 500 obras de unos 100 artistas de 30 diferentes naciones.

Luisa y Angel, a fines del siglo XX, cuando eran adolescentes visitaron las playas de Brasil, estuvieron dos veces en pocos años, primero en Camboriú y después en Natal y Pipa, pero en el otoño de este 2017 quisieron volver a conocer un país distinto, alejado de las playas y del circuito veraniego. Así lo hicieron y se maravillaron, al igual que nosotros, de las vivencias de otro Brasil, oculto para muchos. Ellos y nosotros vamos a recorrer el estado de Mina Gerais, el tercero en importancia después de Río de Janeiro y San Pablo.

   Quizás lo más atrayente, pero sólo a primera vista, para los amantes del fútbol y quienes no, sea recorrer en Belo Horizonte el estadio Gobernador Magalhâes Pinto-Mineirƒo, que fue una de las sedes del Mundial 2014 y donde Brasil perdió 7 a 1 con Alemania. En ese estadio también jugó Rosario Central en 1995 y perdió 4 a 0, resultado que luego revirtió en Arroyito, y salió campeón de la Copa Conmebol. En una visita de poco más de una hora se puede ver el museo donde junto a la foto y huellas de los pies de Ronaldo está la imagen del argentino Juan Pablo Sorín en la Calzada de la Fama. Al jugador lo recuerdan y quieren mucho en esta parte de Brasil donde jugó muchos años.

   También se pueden recorrer en el estadio los vestuarios, las duchas y bañeras con hidromasaje y, por supuesto, acceder al campo de juego y luego subir a las tribunas con capacidad para 63 mil personas sentadas, sin embargo nuestro guía, José, nos dice "esto no es nada, esperen a ver Pampulha, el instituto Inhotim, recorrer las callecitas de Ouro Preto o Congonhas. Y fue cierto, los turistas y nosotros nos maravillamos de este otro Brasil, sin playas, pero rico cultural y arquitectónicamente.

Las obras de Niemeyer

   Oscar Niemeyer murió en 2012, a las 104 años. Fue un afamado arquitecto brasileño considerado unos de los personajes más influyentes de la arquitectura moderna en el mundo. Hizo más de 600 esculturas y realizó múltiples obras denominadas futuristas. En Belo Horizonte, el Complejo Arquitectónico de Pampulha, que integra la Casa de Baile, el Museo de Arte y Casino, y la iglesia de San Francisco de Asís, son obras de original creatividad. Cabe recordar que el alcalde de la ciudad le encomendó a Niemeyer construir la iglesia, hoy famosa obra concretada con azulejos de Cándido Portinari y con diseño de ondas en los techos, que sin embargo las autoridades católicas se negaron a bendecir por sus pocas ortodoxas formas y elementos decorativos algunos con, supuestas, ideas de izquierda.

   El brasileño Niemeyer diseñó los principales edificios en la nueva capital, Brasilia en los años de la década del sesenta. Ideó el Congreso, la catedral, el Palacio de Planalto y el de Alvorada. También fue uno de los principales responsables del equipo que pergeñó la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York.

   Además, cabe destacar que no pudo contemplar su única obra planeada en la Argentina. Como algunos recordarán, a pesar de muchas gestiones, no se pudo concretar en la ciudad de Rosario la construcción del Puerto de la Música, un espacio que iba a tener 20 mil metros cuadrados y se destinaría a conciertos, exposiciones y espectáculos.

Ouro Preto

   Recorrer Ouro Preto (Oro Negro, en referencia al color que poseía el metal al hallarse en el río Tripui), es adentrarse en el pasado. Fue fundada en 1711 y está a casi 1.200 metros de altura y a 93 kilómetros de Belo Horizonte. Es uno de los principales centros del Barroco colonial más importantes del mundo y la ciudad, de unos 70 mil habitantes, tiene una docena de iglesias, se destacan la maravillosa San Francisco de Asís, el fabuloso interior de Nuestra Señora del Pilar, la de Carmo y a lo lejos en la colina se ve la de santa Efigenia.

   Las calles son muy empinadas y con pavimento irregular de adoquines y piedras, por lo cual se sugiere utilizar calzado cómodo. La comida mineira es deliciosa, pero tiene muchas calorías. Fue la primera ciudad brasileña y una de las primeras del mundo en ser declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

   Otro dato, Ouro Preto tiene el teatro más antiguo de Brasil. Fue inaugurado en 1770 y aún la coqueta sala funciona bajo la administración municipal.

El museo a cielo abierto de 120 hectáreas

    El Instituto Inhotim está a 60 kilómetros de Belo Horizonte, en Brumadinho, y es, sin duda, el museo a cielo abierto más grande del mundo. Tiene una 500 obras de unos 100 artistas de 30 diferentes naciones. Se halla abierto de martes a viernes de 9 a 16.30 y los sábados, domingos y feriados hasta las 17.30. Para recorrerlo se lo puede hacer a pie por senderos y jardines mientras se aprecian obras de arte y hermosos paisajes de la naturaleza, una mil especies diferentes de plantas, lagos y montañas. También se puede transitar toda la zona en unos carritos eléctricos para personas que no pueden caminar mucho o aquellos que van con criaturas pequeñas.

   En el recorrido, entre paisaje y paisaje que nos regala la naturaleza, hay distintas exposiciones de artistas de arte moderno y hasta un mirador con un caleidoscopio gigante que permite ver las montañas y las caras en variadas dimensiones.

   El museo a cielo abierto comenzó su labor en 2004 y abrió al público en general en 2006. Desde entonces contó con obras de artistas como Cildo Meireles, Adriana Varejƒo, Doug Aitken, Cristina Iglesias, Tunga, Chris Burden, Helio Oiticica, Doris Salcedo, Víctor Grippo, Matthew Barney, Rivane Neuenschwander, Valeska Soares, Janet Cardiff & George Miller y Vik Muniz.

   Un párrafo aparte es el sitio donde se pueden comprar originales artesanías, fotos y pequeños productos hechos en madera para regalar. También dentro del Instituto Inhotim hay un restaurante y originales asientos hechos con troncos de árboles. Los niños menores de cinco años ingresan gratis.

Las obras de Aleijandinho

   En la localidad de Congonhas, también declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985, se puede apreciar el santuario del Buen Jesús de Congonhas. Allí están las maravillosas obras del maestro Antonio Francisco de Lisboa, el Aleijandinho.

   "Esto es un Brasil que no conocíamos. Es distinto, mezcla el ritmo de una ciudad grande como Belo Horizonte con hermosos boliches y restaurantes, con lo original del museo a cielo abierto y la colonial construcción barroca de Ouro Preto de hace siglos, y, además, los autos antiguos de colección, tipo escarabajos, en Congonhas que nos sorprenden cuando normalmente, y muchos, circulan por la ciudad", comentó Angel a Luisa, como digno broche a nuestro recorrido.

Tiradentes

   Muy cerca de Congonhas está la localidad de Tiradentes. Es pintoresca y en estos días están arreglando la plaza principal. Es una ciudad turística que en pocas cuadras céntricas tiene, por ejemplo, cerca de 70 restaurantes.

   Posee un tren con una locomotora a vapor con vagones de madera y una reminiscencia colonial, que nos remonta al pasado. Todos los viernes, sábados y domingo une Tiradentes con San Joƒo del Rei, que queda a 20 kilómetros. Lo hace despacio en aproximadamente media hora, y llega al museo de esa localidad donde se expone una máquina Baldwin, usada en 1881.

   A su regreso, para girar la locomotora en sentido contrario hay una playa de maniobras circular que da vuelta la máquina. Es un espectáculo gratis para todos los turistas, luego engancha los vagones y arranca.

Más información

Los interesados en mayores datos sobre el Estado de Mina Gerais y sus distintas opciones de viajes por la zona pueden solicitarlas al Comité Visite Brasil, Embajada de Brasil en Buenos Aires, Cerrito 1350, entrepiso, CP: C1010AAB, Buenos Aires, teléfono (11) 5246-7422, e-mail: turismo@brasil.org.ar, website: http://buenosaires.itamaraty.gov.br y www.visitbrasil.com.

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