Turismo
Domingo 27 de Agosto de 2017

La Rioja se perfuma con su Ruta del Torrontés

La provincia cuyana pondrá en marcha un recorrido por el corazón de 19 bodegas distribuidas en diferentes zonas productivas que, además, son respaldadas por atractivos de gran belleza

La Rioja, una provincia con marcado acento norteño, apostó a su propia Ruta del Torrontés Riojano, presumiendo no sólo de su cepa emblemática, sino de la modernidad tecnológica que recorre el corazón de 19 bodegas distribuidas en diferentes zonas productivas que, además, son respaldadas por atractivos de belleza paisajística de alto impacto, donde una paleta natural cincela cada recorrido maravillando con sus colores y formas, permitiéndoles no sólo posicionarse entre los circuitos elegibles durante todo el año, sino también direccionar el rubro vitícola hacia nuevos mercados.
   Aunque se asocia a otras provincias, la uva torrontés es originaria y absolutamente riojana, tal se inscribe en el INV y, ha logrado el mayor galardón en Bordeaux, Francia, en 1987 al ser seleccionado como el mejor vino blanco del mundo con el Nacari Esmerilado; aunque no fue el único premio, sino que continua obteniendo distinciones tanto a nivel nacional como internacional, hasta la fecha.
   Al igual que el torrontés, de distintiva elegancia y sabor, los paisajes cuentan un lugar y una historia. Durante el recorrido, exulta lo maravilloso y caprichoso –en algunos sitios– lo que la naturaleza legó, donde los colores y contrastes hacen de Cuesta de Miranda un lugar maravilloso de conocer y fotografiar, la misma que con sus fastuosas curvas y cornisas lo sitúa en la mítica ruta nacional 40 que une Argentina de norte a sur, haciendo del federalismo una sola bandera para hacer crecer el turismo nacional, pero que además integra a Chilecito y Villa Unión en los Valles del Bermejo y Famatina con La Costa Riojana.
   Titánicos macizos colorados del triásico nos conectan con la naturaleza y el origen de la vida en Talampaya y Cañón del Triásico en Banda Florida; históricas construcciones como el Cable Carril que transportaba 500 toneladas de minerales desde La Mejicana en cada vagoneta, un cactario especial y único en el país; 200 peldaños hasta el Cristo de El Portezuelo, donde se magnifica la vista hacia un valle impresionante; un Famatina con sus blancas vestiduras que perduran casi todo el año, o la gama de ocres oxidados e intensos por las laderas del Cañón del Ocre; una Laguna Brava y salobre que multiplica la silueta invertida de cientos de flamencos rosados; patrimonio histórico, arqueológico y cultural para ser conocido y, el mejor de los condimentos en cada lugar, su gente, la que con la calidez de siempre dan la bienvenida.
   Las bodegas juegan un rol clave en el desarrollo de esta Ruta del Torrontés Riojano, siendo este recorrido transcendental para las economías regionales en su crecimiento agroindustrial y turístico. De esta manera el camino del enoturismo por rutas nacionales y provinciales, atraviesa longitudinalmente los tres valles con que cuenta La Rioja.
   La provincia avanza en el posicionamiento de esta ruta turística-productiva como "un importante desafío, no sólo por los productos de excelencia y calidad, sino estar a la altura de las circunstancias de una marcada tendencia por el enoturismo, que viene pisando fuerte en la elección de una franja de visitantes de entre los 25 y 35, y 40 años, incrementándose al 240% -desde el 2004- donde el turismo opta por conocer los saberes y secretos del protocolo ceremonial desde el origen de la uva hasta el proceso y fraccionamiento de los varietales, coincidieron en destacar el ministro de Planeamiento e Industria, Rubén Galleguillo; y el presidente de la Cámara de Bodegueros, Javier Collovati.

Aroma, color y prestigio
En La Rioja, la excelencia de sus vinos encuentra explicación en el origen caracterizado por la combinación de bondades climáticas, suelo y relieve. Pero además de las particularidades naturales y los factores geográficos, el éxito viñero conlleva también una acertada mutación genética, lo que en conjunto ha dado lugar a variedades de uvas merecedoras de reconocimiento internacional, destacándose el torrontés riojano, su inconfundible tonalidad blanca dorada y su intenso aroma frutal.
   El torrontés riojano se destaca por sus características organolépticas únicas, consecuencia de su origen por cruzamiento genético de las variedades incorporadas durante el largo período colonial, donde la uva negra y moscatel de Alejandría, fueron antecesoras de esta cepa emblemática.
   Precisamente, el circuito que estará en funcionamiento en 18 meses, alcanza los departamentos de Chilecito (el mayor productor, con 6.091 hectáreas de vid), Felipe Varela (636), General Lamadrid (63), Vinchina (50), Famatina (364), San Blas (41), Castro Barros (199) y Sanagasta (12).
   En el departamento Chilecito, corazón de la vitivinicultura provincial incluye a las bodegas Valle de la Puerta SA; La Riojana Coop Ltda; Alfredo Nicolás Nader; Agropecuaria Riojana SRL; Anguinan SA; Tilimuqui SRL; Elias Hermano SA; Fernando Miguel Crede; Fincas Riojanas SA; Puesto del Marquez; José González; La Rioja Vitícola Sapem; Sant Pancras SA; y Sudamérica Vinos SA.
   Tras atravesar Cuesta de Miranda, fastuoso camino de curvas y cornisas que recorre la mítica ruta 40, se encuentra la bodega Villa Unión, en el departamento Gral. Felipe Varela. Por su parte y en el departamento Famatina, Emprendimientos Argentinos SA, es la bodega ubicada estratégicamente en la comunidad de Chañarmuyo, a los pies del Paimán.
   En el departamento Sanagasta, ubicado al norte de la capital riojana se encuentra Minniti SRL, y continuando por RN 75 –por caminos de La Costa– en el departamento Castro Barros, San Huberto SA y Aminga SRL.
Producción y belleza paisajística
Sumado a este producto eminentemente regional, la provincia cuenta con importantes atractivos turísticos que formarán parte del circuito como Talampaya, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco; Cañón del Triásico en Banda Florida; Vallecito Encantado; Mina La Mexicana; el histórico Cable Carril; Cañón del Ocre en Famatina, restos de culturas aborígenes y capillas coloniales; parques y reservas de alto valor histórico y arqueológico, y Laguna Brava, Sitio Ramsar, donde sus aguas salobres, en el corazón cordillerano, son ícono para cientos de flamencos rosados que multiplican su silueta y componen una fauna maravillosa en los colores del silencio camino a los Andes por La Rioja.
De la mano de los Jesuitas
En la viticultura argentina el nombre "torrontés" se comenzó a utilizar a mediados del siglo XIX. El registro más antiguo fue en la década de 1860, de acuerdo al estudio de Damián Hudson. Bajo el liderazgo de los jesuitas, llegó el cultivo de la uva en la viña del Colegio de Nuestra Señora del Buen Viaje, y desde allí, se propagó por la región.
   Los jesuitas mantuvieron el interés en este cultivo durante casi todo el siglo XVIII. En estas condiciones, la cepa moscatel de Alejandría se expandió por buena parte del espacio vitivinícola de Chile y Argentina.
   De las tres variantes de torrontés (mendocino, sanjuanino y riojano), la más importante es el riojano en la tierra de "El Chacho", pues es la única uva criolla originada en América, de alto valor enológico y relevancia comercial que ha logrado un notable reconocimiento en el mercado.
   La uvatorrontéses emblema del suelo riojano. Hace gala de su generosidad cuando unoatraviesa del desierto a los valles y se sumerge en el camino del vinoen La Rioja, con una especial invitación a los sentidos cuando se degusta en el mismo suelo donde nace.
   Para los hacedores de vino, es justamente en el terruño donde seiniciala historia de un buen vino y, recorrer una finca junto al productor es parte del encanto que tiene un viaje al corazón de losviñedos. Es durante la primavera, en septiembre, cuando los paisajes renuevan el verde perdido durante el invierno, distinguiéndose entre las vides su presencia, y despegando del cielo y las montañas el paisaje que dibujan.
   Del abanico de varietales, son los riojanos los dueños de la historia del torrontés, por cuanto los expertos sostienen que fue justamente en estas tierras donde prendió un taco directamente y dio luego la mejor expresión de esta uva desde la llegada de los españoles hasta hoy.
   De igual manera, los viñateros ostentan el título de pioneros en la producción del vino a granel; mientras que, en los últimos años, lograron aggiornarse reconstruyendo pequeñas bodegas familiares de dos siglos, las que en manos de las nuevas generaciones estrenan calidad en sus vinos con los cuidados en detalle.

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