Turismo
Domingo 27 de Agosto de 2017

Fontana di Trevi, ahora protegida

Durante una prueba de 80 días, voluntarios cuidarán el monumento con un recorrido celosamente controlado para evitar actos vandálicos

Durante una prueba de 80 días, voluntarios cuidarán el monumento con un recorrido celosamente controlado para evitar actos vandálicos

Un "recorrido controlado" para la Fontana di Trevi de Roma comenzó a experimentarse por 80 días, destinado a proteger el emblema de la capital italiana de cualquier acto vandálico. La medida servirá para evitar un chapuzón de algún exhibicionista, que los policías usen el silbato para correr a los turistas que se cuelgan de los mármoles y que la belleza sea gozada a pleno, garantizando a todos la seguridad.

Es un freno a la horda de visitantes que se sientan en el borde de la célebre fuente y que la comuna de la ciudad impulsó aprobando un itinerario vigilado por voluntarios. Dos son las entidades de voluntarios involucrados, la Cives Catervae Custodes Martiri de Nasiriyha y la Asociación Regional de Lacio Bomberos Voluntarios jubilados, dentro de una prueba que durará 80 días y estará activa desde las 9 a las 0 hora local. Al término de ese plazo, si se verifica la eficacia, se procederá al anuncio de realizar una vigilancia permanente.

Las actividades de coordinación operativa de los voluntarios y la vigilancia sobre el correcto cumplimiento de los compromisos asumidos por las asociaciones están en manos del Cuerpo de la Policía Local. Desde el miércoles pasado se colocaron en torno al monumento del siglo XVIII paneles explicativos de las nuevas modalidades para acercarse a la fuente. Ninguna excusa para quien cometía actos punibles de sanciones que a menudo ocupaban espacios en las crónicas.

Entre las novedades, está previsto un verdadero recorrido que los turistas deberán seguir al menos en las horas de máxima afluencia en los seis puntos de acceso, dos laterales a la izquierda de la fuente, y cuatro centrales. Está previsto un flujo de ingreso y uno de salida, este último a la izquierda.

Los voluntarios, que serán visibles y tendrán silbato, evitarán que los visitantes se acerquen demasiado a la fuente. En los paneles se recuerda que está prohibido "tirar líquidos o lanzar cualquier objeto, a excepción del tradicional lanzamiento de la moneda, sentarse, colgarse, consumir alimentos o bebidas, subirse; hacer beber o lavar animales o prendas".

La violación de esos puntos significará la aplicación de un sanción administrativa de entre 40 a 240 euros. También "está prohibido bañarse y usar agua", bajo una pena de 450 euros, "dañar la fuente, la base o la zona de relevancia", de lo contrario quien lo haga podrá recibir un año de cárcel y una multa "no inferior a los 2.065 euros".

En suma, "está prohibido recoger las monedas arrojadas a la fuente", pues "son propiedad de Roma Capital y destinadas a objetivos benéficos", y la violación de ambas interdicciones comporta la reclusión de hasta tres años y una multa de entre 154 a 516 euros. Esta iniciativa hace eco a la ordenanza de la alcaldesa Virginia Raggi, del 12 de junio pasado, sobre un acuerdo entre la Superintendencia capitalina en los Bienes Culturales y el Cuerpo de la Policía Local con las Asociaciones de Voluntariado. (Ansa)

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