Turismo
Domingo 06 de Noviembre de 2016

Turismo de lujo

Las tres islas que conforman el archipiélago ofrecen una variada gama de servicios para exigentes.

Ubicadas al noroeste de Jamaica, entre la isla de Cuba y la costa de Honduras, las islas Caimán conforman un destino turístico destacado del Caribe. Combina playas de arenas finas, aguas calmas de color turquesa, una variada propuesta gastronómica y servicios de primer nivel.

   "Hay un creciente interés de los argentinos en las islas Caimán como un destino para vacaciones de lujo en el Caribe. Los viajeros argentinos conectan con nuestras tres islas, que ofrecen playas galardonadas y muchas experiencias culturales", dijo la directora del Departamento de Turismo de las islas, Rosa Harris.

   "Además, los argentinos aprecian la disponibilidad de algunos de los mejores vinos del mundo para acompañar una cena en nuestros distinguidos restaurantes. Los visitantes pueden complacerse con distintos tipos de cocina, desde comida local fresca en la playa hasta comida internacional, aquí hay propuestas para cada tipo de paladar", agregó.

   Este particular destino está compuesto por tres territorios que explican el plural de su nombre: Gran Cayman, capital del archipiélago, y sus exclusivas islas hermanas: Cayman Brac y Little Caimán, cada una con su característicos particulares.

   Como su nombre lo indica, la Gran Caimán es la más grande de las tres, ocupando un área de unos 197 kilómetros cuadrados, con 36 kilómetros de largo y 6 kilómetros de ancho en promedio, y que recibe a diario a los turistas que conectan su viaje vía Estados Unidos.

   En su territorio se encuentran algunos de los principales hoteles del mundo, como The Ritz-Carlton, Grand Cayman Marriott Beach Resort, The Westin Grand Cayman Seven Mile Beach Resort & Spa o el Wyndham Grand Cayman Reef Resort, además de algunos de los más exclusivos hoteles boutique de origen local.

   La capital, George Town, ofrece algunas de las mejores opciones comerciales y gastronómicas de todo el Caribe, con la famosa área del Camana Bay, clave para quienes desean realizar compras en algunas de las principales tiendas locales.

   En Grand Cayman se emplaza la Seven Mile Beach, una exclusiva playa extensa de agua cristalina donde se ubican los principales resorts y restaurantes internacionales, donde la oferta gastronómica y el paseo de compras, libres de impuestos, son aprovechadas por el turismo.

   Para salir a relajarse en pareja o con amigos, uno de los puntos obligados de la isla más grande es Rum Point, un espacio ubicado en el pintoresco lado norte de la isla donde llegan locales y turistas a tomar un trago en alguna de sus mesas al aire libre o sobre la arena, en una suerte de picnic gourmet acompañado de coctelería de autor.

   "Contamos con una vasta escena gastronómica para disfrutar de una amplia variedad de propuestas culinarias que nos han permitido ganar la reputación de la Capital Culinaria del Caribe", precisó Rosa Harris.

   Rum Point es un lugar ideal para nadar y practicar snorkel, descansar en las hamacas de la playa, acostarse en la arena bajo la sombra de los árboles y, claro, degustar la exquisita comida local que hace que este lugar sea visitado los siete días de la semana.

   La segunda isla, Caimán Brac, que se emplaza a un poco más de 140 kilómetros al noreste de la primera, ocupa un área de unos 36 kilómetros cuadrados, con 19 kilómetros de largo y un ancho promedio de 2 kilómetros.

   Se caracteriza por sus deslumbrantes paisajes naturales, vida silvestre y un nutrido patrimonio marítimo, y se eleva hasta 46 metros sobre el nivel del mar en su extremo más oriental, lo que la convierte en un paraíso para el turismo aventura, los amantes de la naturaleza, el avistaje de aves, y la práctica del buceo y el snorkel. A esta isla se arriba por vía aérea en un vuelo que dura 30 minutos y que parte de Gran Caimán, lo que permite tener una visión privilegiada del archipiélago.

   La corta distancia entre ambas y la poca superficie de Caimán Brac es una buena oportunidad para que los turistas hagan una visita en el día, aunque muchos viajeros optan por quedarse a dormir allí para tener una experiencia más completa en el lugar.

   Por su parte, la más pequeña de las islas, Little Caimán, de 12 kilómetros de largo y apenas un kilómetro y medio de ancho –26 kilómetros cuadrados– es especial para buceadores y amantes de la naturaleza y la fotografía.

   Con menos de 170 residentes fijos en el lugar, la mayor parte de la isla está libre de gente y repleta de playas de arena blanca que dan la sensación de estar en una isla privada.

   Las principales propiedades de la isla cuentan con todo lo necesario para que los buceadores que llegan a alojarse puedan dejar las valijas y emprender su travesía.

   En los hoteles, atendidos por sus propios dueños, se brinda asesoramiento personalizado a quienes concurren para la práctica del buceo, sean profesionales o amateurs.

   Al igual que su isla hermana -Cayman Brac- a este peculiar destino que completa el trío de islas se llega también a través de la aerolínea local, Cayman Airways.

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