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Domingo 27 de Noviembre de 2011

Tras la huella de quien desterró mitos

El 10 de diciembre Mónica Fein se convertirá en la primera mujer en ocupar la Intendencia de Rosario. Desde ese día, esta bioquímica de 54 años tendrá la delicada tarea de seguir posicionando a Rosario en el plano nacional e internacional y consolidar el trabajo que le deja su antecesor, Miguel Lifschitz.

El 10 de diciembre Mónica Fein se convertirá en la primera mujer en ocupar la Intendencia de Rosario. Desde ese día, esta bioquímica de 54 años tendrá la delicada tarea de seguir posicionando a Rosario en el plano nacional e internacional y consolidar el trabajo que le deja su antecesor, Miguel Lifschitz.

La tarea no es fácil. Más si se tiene en cuenta que Lifschitz gobernó esta ciudad durante ocho años y desterró ese mito que reza que el poder desgasta. En las últimas elecciones de julio comenzó a dejar el Palacio de los Leones con una imagen positiva altísima que se reflejó en las urnas, ya que los rosarinos lo consagraron senador departamental con más del 56 por ciento de los votos.

Si en ese momento alguien recordaba que había llegado a la Intendencia en 2003 aventajando por apenas algo más de un punto a Norberto Nicotra, nadie le habría creído.

Y fue así. Cuatro años después Lifschitz desterró otro mito: el que dice que el socialismo sólo gana en el centro. En 2007 le sacó 27 de puntos de diferencia a Héctor Cavallero y se impuso en todos los barrios. Los de la zona sur, principalmente, le habían dado la espalda en 2003. Desde 2007 Lifschitz ganó en toda la ciudad. Y este año no fue la excepción.

Ese espaldarazo depositó a Fein en la Intendencia y será está mujer quien tendrá que capitalizarlo. En el Concejo las cartas no son muy buenas. Se perdió la mayoría y encima los aliados radicales no logran ponerse de acuerdo entre ellos. Esa coyuntura la obligará a consensuar los temas más espinosos en el marco de una gestión que, tal como lo anticipa en la entrevista que publica hoy este diario, tendrá como eje la autonomía

Para ese objetivo contará en el Senado con un hombre que sabe de peleas y muy poco de derrotas. Ese que desterró los mitos estará allí cuatro años. Tal vez después le den la oportunidad de llegar a la Casa Gris. Mientras tanto, su impronta quedó en Rosario.

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