Brexit
Sábado 25 de Junio de 2016

Tras la escisión de los británicos, Europa teme que se produzca un efecto dominó

Líderes eurófobos de Francia, Italia y Holanda buscan aprovechar el triunfo del Brexit para realizar referéndums en sus respectivos países

Líderes de extrema derecha y euroescépticos de países como Francia, Italia y Holanda aprovecharon ayer la victoria del Brexit en el referéndum sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) para pedir ya consultas similares, un reclamo que hace temer un efecto contagio. Si bien el júbilo de estos dirigentes era de esperar tal y como habían advertido en vísperas del referéndum británico del jueves, la inmediatez con la que reclamaron celebrar consultas para definir la permanencia en la UE o para retomar la soberanía fronteriza y migratoria encendió las alarmas. La fuerza que ganaron estos partidos en los últimos años y meses en diferentes países comunitarios, junto con la señal que envía el Brexit de que la UE no es irreversible, genera "preocupación", según fuentes comunitarias.

   La respuesta de los 27 restantes líderes comunitarios fue un mensaje de unidad, pero también admitiendo en su mayoría que la UE debe reformarse para hacer frente al descontento de algunos ciudadanos y al antieuropeísmo. En un mensaje de calma, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, negó que el Brexit sea el principio del fin de la UE.

   El líder holandés del partido de extrema derecha y antimusulmán PVV, Geert Wilders, fue el primero de los populistas que salió ayer a pedir un referéndum "lo antes posible" sobre la permanencia de Holanda en la UE, que ya tiene su propio nombre "Nexit". No obstante, una encuesta de principios de mes reveló que únicamente el 38% de los holandeses se muestra favorable a la celebración de una consulta al estilo británico.

Estrecho aliado. Holanda, un estrecho aliado del Reino Unido a la hora de luchar por menos burocracia en Bruselas y por que desde la capital belga solo se tomen decisiones que realmente sirvan a los ciudadanos, tiene ya experiencia a la hora de generar un sismo en la UE por el rechazo de los holandeses en 2005 a la ratificación de la Constitución europea tras el "no" registrado ya en Francia. Además, aún está por ver qué hará la UE tras el "no" en abril del 61,1 % de los votantes holandeses al acuerdo de asociación del bloque comunitario con Ucrania. Pero el apoyo a Wilders es hoy tres veces mayor que en las elecciones de 2012, y algunas encuestas recientes aseguraban en marzo que su partido sería la formación más votada en Holanda, que celebra comicios generales en 2017, al igual que Alemania y Francia.

¿Estímulos? El primer ministro holandés, Mark Rutte, quien se reunió de urgencia con los presidentes de la Comisión, del Consejo y del Parlamento europeos, Juncker, Donald Tusk y Martin Schulz, dijo ayer que no hay un "enorme interés" en su país por celebrar una consulta así, pero reconoció que la decisión del Reino Unido es un "estímulo" para emprender reformas en la UE.

    Desde Francia, Marine Le Pen, presidenta del ultraderechista Frente Nacional (FN) que según analistas puede sorprender en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2017, consideró ayer que el "sí" de los británicos al Brexit le da "una legitimidad suplementaria para llevar ese debate a su país y exigir un referéndum sobre su relación con la UE.

   La líder de la ultraderecha francesa reclamó la apertura de negociaciones entre Francia y la UE para revisar su estatus, al cabo de las cuales tendría que celebrarse un referéndum, "una necesidad democrática" dijo. Ante el planteo de Le Pen, el presidente de Francia, François Hollande, advirtió de que "el peligro es inmenso ante los extremismos y los populismos", y que su país no permitirá esa deriva.

   A su vez, la formación populista de derechas Alternativa para Alemania (AfD) calificó el resultado del referéndum británico de advertencia para Bruselas y llamó a la UE a abandonar su curso si no quiere que más países opten también por salirse. La canciller Angela Merkel pidió "calma" y "moderación".

   En Italia, donde se celebrarán comicios generales en 2018, la victoria del Movimiento Cinco Estrellas (M5S) en las recientes elecciones municipales, con el espaldarazo que ha recibido en Roma y Turín, plantea también un panorama inquietante para el primer ministro Matteo Renzi. El europarlamentario italiano y líder de la ultraderechista Liga Norte, Matteo Salvini, planteó ayer que Italia debería seguir ese camino: "Gracias Reino Unido, ahora nos toca a nosotros" escribió en la red social Twitter. Renzi defendió que Europa "tiene que ser reestructurada".

   También Jaroslaw Kaczynski, el líder del gubernamental partido conservador-nacionalista Ley y Justicia de Polonia, que plantea a Bruselas dudas por algunas de sus medidas sobre el Estado de derecho, consideró que la "conclusión clara" que puede extraerse del Brexit es la necesidad de "un nuevo tratado europeo" que confiera más soberanía a los Estados miembros. Con todo, el presidente de Polonia, Andrzej Duda, pidió a todos los líderes de la UE trabajar para "preservar la unidad y la cohesión y evitar un efecto dominó".

   El partido ultranacionalista y euroescéptico austríaco FPO ha felicitado a los británicos por "recuperar" su soberanía, una decisión que, aseguró, es una reacción a la "continua locura migratoria". "El resultado del referéndum supone marcar el rumbo por la democracia y contra el centralismo político, pero también contra la continua locura migratoria", opinó en un comunicado el jefe del partido, Heinz Christian Strache. Según el líder ultra, si la UE no inicia un profundo proceso de reformas, acabará desapareciendo. Strache pidió la devolución de competencias a los Parlamentos nacionales, la reforma de las instituciones comunitarias y la suspensión del espacio de libre circulación de Schengen. Declaraciones parecidas hizo la formación populista de derecha alemana Alternativa para Alemania (AfD), que calificó el resultado del referéndum británico de advertencia para Bruselas y llamó a la UE a abandonar su curso si no quiere que más países opten también por salirse.

El costo a pagar. En la línea del resto de líderes eurófobos, los ultranacionalistas daneses, segunda fuerza parlamentaria y aliados externos del gobierno liberal en minoría, saludaron el triunfo del "Brexit". "Felicidades a los británicos, han tomado su decisión. La conclusión es clara: la UE subestimó completamente el escepticismo de la gente. La UE tomó demasiado poder de los Estados nacionales y ahora paga el precio", señaló el líder del ultranacionalista Partido Popular Danés, Kristian Thulesen Dahl. Dahl había dado por seguro hace tres días que la UE y Reino Unido negociarán un nuevo acuerdo y que este podría ser interesante para Dinamarca, reclamando una consulta popular al respecto.

Comentarios