La ciudad
Miércoles 20 de Julio de 2016

Tras el descubrimiento científico, el IBR espera una mejora presupuestaria

Se trata del organismo que depende del Conicet y la UNR que descubrió cómo ponerle freno al avance de las superbacterias.

El descubrimiento mundial efectuado por los investigadores del Instituto de Biología Molecular (IBR-Conicet-UNR) que puede ponerle un freno al avance de las superbacterias resistentes a los antibióticos genera múltiples repercusiones. Mientras la prensa nacional e internacional se hicieron eco del hallazgo del laboratorio a cargo de Alejandro Vila, la comunidad científica rosarina aguarda una respuesta favorable a los pedidos de recomposición presupuestaria que solventen los avances en ciencia y tecnología. Desde el gobierno nacional ya prometieron gestionar una actualización del presupuesto con que cuenta el organismo.

Lo que Vila y su equipo descubrieron es el "talón de Aquiles" del mecanismo que les permite volverse resistentes frente a los antibióticos y replicar esta fortaleza hacia otras bacterias.

Estos microorganismos multirresistentes causan millones de infecciones en el mundo y por ende son letales. La investigación del IBR permitió ponerle un freno con un viejo compuesto químico al disparo de vesículas de grasa de las superbacterias a otras, y por ende; con una detección precoz, diseñar tratamientos eficaces.

Las repercusiones de la nota publicada en la edición de ayer de LaCapital rebotaron a lo largo del planeta. En el país, varios medios se hicieron eco del hallazgo de los investigadores rosarinos. A punto tal que el ex gobernador Antonio Bonfatti se comunicó con Vila para felicitarlo, al igual que el actual mandatario santafesino, Miguel Lifschitz.

Los avances logrados por los rosarinos del IBR ya habían sido notificados varios meses atrás al ministro de Ciencia y Técnica de la Nación, Lino Barañao, y al titular del Conicet, Alejandro Ceccatto.

Fondos a la ciencia. Ayer, y luego de las repercusiones, Vila respondió a las inquietudes en torno a cómo se lleva adelante la producción científica en este contexto político y económico del país.

"Sin dudas que el aumento de las tarifas y la devaluación nos impactaron fuertemente, porque hay que pagar los servicios y los insumos están dolarizados. El presupuesto con el que el Instituto de Biología Molecular cuenta hoy es el aprobado en 2015, y resulta insuficiente a futuro, pero estamos esperando una actualización presupuestaria. En esto tenemos el compromiso de las autoridades nacionales de gestionarlo", remarcó el titular del IBR.

En tal sentido, dejó en claro que no hubo recorte presupuestario, ni despidos, ni cesantías y que están comprometidos los ingresos a la carrera, que aún no se efectivizaron.

"Lo que antes se pagaba a 10 pesos por dólar hoy es a 15 pesos. El impacto es por la inflación y la devaluación, y lo sentimos igual que en los hogares y en las empresas. No ha habido ajustes y estamos expectantes ante la posibilidad de reforzar partidas", remarcó el científico.

La divulgación de estos avances resultan trascendentes para la comunidad científica. "Nuestra idea es que la sociedad valore que vale la pena hacer este tipo de inversiones", subrayó el titular del IBR.

Lo hallado en el laboratorio de Rosario servirá de base para trabajos posteriores que a mediano y largo plazo avancen en lo ya investigado.

La determinación en el comportamiento de las superbacterias no es algo a patentar, sino un descubrimiento científico.

Luego habrá que esperar que las inversiones privadas puedan darle más cercanía, de cara a nuevos tratamientos que mejoren la calidad de vida.

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