La ciudad
Jueves 03 de Noviembre de 2016

Trapitos: el municipio admitió que es difícil controlarlos y criticó a la prensa

El secretario de Control dijo que "todos sabían lo que iba a suceder" en el recital de los Guns, y el de Gobierno se molestó con La Capital.

"Todos sabíamos que esto iba a suceder, es un fenómeno internacional", admitió ayer el secretario de Control del municipio, Gustavo Zignago, en relación a la presencia de cuidacoches que exigieron hasta 200 pesos a los automovilistas para dejar los vehículos en las cercanías del estadio de Rosario Central, donde se desarrolló el martes por la noche el multitudinario recital de la banda estadounidense Guns N' Roses.

El funcionario dijo que los agentes municipales no pueden actuar porque la actividad de los trapitos no está regulada. "No estamos hablando de una contravención, ya que no hay una norma que la encuadre", advirtió.

En declaraciones a LT 3, Zignago reconoció que "cerca de las 16.30 aparecieron unos muchachos con unas pecheras y unas credenciales de una fundación", pero confió que no le constaba si esa fundación era verídica o no. "Yo no puedo ponerme a averiguar eso en medio del operativo", indicó.

"Fueron unos pícaros, que aprovecharon la ocasión para cobrar", se encargó de precisar.

La fundación en cuestión se llamaba "Todos por la música", al menos eso estaba inscripto en las credenciales que lucieron algunos jóvenes que tarifaron el estacionamiento en los alrededores del estadio. En ese marco, varios trapitos indicaron que les cobraban mil pesos para poder trabajar en la manzana. Ninguna voz oficial respondió ayer a este diario para dilucidar si la fundación era real o ficticia.

Por su parte, el secretario de Gobierno, Gustavo Leone, destacó la realización de un recital de nivel internacional en la ciudad y a la vez confesó que "es complejo controlar a los trapitos sólo con los organismos municipales, sin la coordinación con la policía".

Curiosamente, en vez de poner el foco en esta problemática urbana que se repite y se multiplica en eventos de gran convocatoria, Leone prefirió hacer hincapié en el trato periodístico que tuvo la invasión de cuidacoches cerca del estadio.

"El diario de hoy (por ayer) debe hablar de la fiesta que ocurrió, y no de los 200 pesos que cobraban los trapitos. Es bastante complejo que uno pueda generar una batalla campal con los trapitos y opacar lo bueno de la llegada de un espectáculo que posiciona a la ciudad en términos turísticos", trató de explicar el funcionario.

Y apuntó que "se trató de un acto masivo, en el que hubo más de 25 mil personas y un territorio para cubrir muy amplio. El tema es complejo. Lo trabajamos cada vez que ocurre un evento de este tipo y tenemos que encontrar la manera de resolverlo. Eso es difícil, sólo con la fuerza de control municipal".

Cuestionamientos. Lo ocurrido en la noche del martes en Arroyito levantó fuertes críticas en el arco político local. La concejala María Eugenia Schmuck (del bloque Radicales Progresistas) señaló que "tiene que haber una voluntad política firme para controlar esta actividad".

"Esto no va a tener éxito si no hay un acuerdo político entre los clubes y el municipio. Son organizaciones mafiosas que son manejadas por las barras bravas de los clubes", remarcó la edila.

"Hace mucho tiempo que se viene trabajando en algún tipo de ordenanza que regule esta actividad. En lo que son las colectividades, el estacionamiento lo regula la organización, con una tarifa fijada y entregando recibo", comentó.

Desde el mismo bloque, Sebastián Chale sostuvo que "no hay que confundir barras con trapitos. A las mafias y bandas organizadas, hay que combatirlas con toda firmeza".

A su turno, Jorge Boasso (bloque Radical) cargó duro. "Son mafias que aprietan a la gente", exclamó el concejal, que promovió un proyecto para que entidades benéficas puedan explotar el cobro de estacionamiento en espectáculos deportivos y culturales. "Esto ya tiene éxito en Uruguay, Mar del Plata y algunas ciudades de Córdoba", subrayó Boasso.

Piden prohibición. En tanto, el diputado provincial Rodrigo López Molina (Cambiemos) recordó su proyecto de prohibir los cuidacoches en las zonas de estacionamiento medido y en espectáculos públicos como el recital de Guns N' Roses. En ese sentido, le reclamó a la Municipalidad que tome medidas para poner fin al accionar mafioso de los cuidacoches, por los "aprietes y maltratos que sufren los ciudadanos".

"Miles de rosarinos fueron extorsionados en el recital. Con una actuación preventiva de la Guardia Urbana Municipal y la policía podría haberse evitado ese accionar mafioso. Sin embargo, no existió ningún tipo de control y los cuidacoches se adueñaron de las calles", se quejó el legislador.

Vale recordar que en 2014, cuando López Molina era concejal, presentó un proyecto que solicitaba la prohibición de la actividad en eventos masivos (como recitales y partidos de fútbol). "Ese proyecto sigue durmiendo en el Concejo y el municipio continúa mirando para otro lado. Lo que pasó afuera del recital podría haberse evitado hace tiempo, pero se eligió, una vez más, dejar solos a los vecinos", enfatizó el actual diputado.

"Es un negocio enorme e ilegal que se lleva adelante a la vista de todos, tal es así que durante el recital estimamos que se recaudaron más de dos millones de pesos robándoles a los rosarinos", concluyó López Molina.

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