Cartas de lectores
Miércoles 05 de Octubre de 2016

Todavía hay gente buena y generosa

No todo lo que nos rodea es malo, todavía hay gente solidaria y compasiva que se pone en tu piel sin conocerte y eso fue lo que me pasó a mí. Hace tres meses desempeño mi labor de limpieza, de 6 a 10, en la Afip, de Alvear y Salta, ya que hace 10 meses lo hacía en otro lugar y fui afortunada de caer ahí.

No todo lo que nos rodea es malo, todavía hay gente solidaria y compasiva que se pone en tu piel sin conocerte y eso fue lo que me pasó a mí. Hace tres meses desempeño mi labor de limpieza, de 6 a 10, en la Afip, de Alvear y Salta, ya que hace 10 meses lo hacía en otro lugar y fui afortunada de caer ahí. Debido a mi situación de madre soltera, no tener familia, ser hija única y tener lo más sagrado que nos da Dios, "un hijo", se me presentó el problema de no tener con quién dejar al cuidado mi hija, ya que desempeño mi tarea 4 horas y mi sueldo no llega a 3.500 pesos mensuales y la poca justicia que existe hace que el padre me deposite 600 pesos mensuales, y ya es padre. Que hipocresía, qué desamor, porque ni siquiera la ve. La familia que tenía al cuidado de mi hija, sin cobrarme, no lo puede hacer más, y en el momento que más sola me encuentro, alguien me extendió la mano. Ese alguien tiene nombre: empleados del segundo piso de la Afip, sector Aduana. Al ser tan temprano mi horario laboral, no puedo dejar a mi hija en un maternal ni afrontar el gasto de una niñera. Sin conocerme, ya que cuando ellos ingresan yo ya me encuentro en otro sector, ellos se enteraron de mi situación y me juntaron dinero, no importa si es poco o mucho, importa la actitud y esa actitud fue sorpresiva y única, por eso les quiero agradecer en nombre de las dos.

Iris, mi hija, y Daniela Fonseca / DNI: 27.462.150

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