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Jueves 12 de Noviembre de 2015

Tiempo de despedidas

En el Concejo llegan tiempos de despedidas y son varios los que impulsan que las cosas se hagan en grande.

En el Concejo llegan tiempos de despedidas y son varios los que impulsan que las cosas se hagan en grande. Uno de los que deja su banca es el actual presidente, Miguel Zamarini, quien fue a internas dentro del Frente Progresista y quedó muy lejos en la grilla. Pero también es cierto que fue muchos años titular del Concejo, y eso deja su sello. Quizás por eso algunos están planeando una despedida a lo grande, una celebración que esté a la altura del acontecimiento. De hecho ese fue uno de los temas de los que se habló en la cena del Concejo de la semana pasada: la organización de la próxima fiesta. Los menos entusiastas con la idea, discretamente por ahora, se preguntan de dónde saldrán los fondos para solventar los gastos. ¿Serán de algún festejo que quedó en el camino?

Los festejos del radicalismo

Hay una lectura de las elecciones que no tiene objeciones: el radicalismo es uno de los grandes ganadores de las elecciones de este año en la Argentina. Más aún si se tiene en cuenta que en muchos de los lugares donde sus hombres ocuparán cargos de relevancia los ganadores no fueron “correligionarios”. Así, por ejemplo, tras las victorias del Frente Progresista, la UCR es “oficialismo” en Rosario, donde jugó en sintonía con Mónica Fein, y en la provincia de Santa Fe, donde el gobernador electo Miguel Lifschitz designó a radicales al frente de varios ministerios. Algo parecido sucede en la provincia de Buenos Aires, ya que el acuerdo con el PRO le permitió ser parte del batacazo de María Eugenia Vidal. Y ni hablar si finalmente Mauricio Macri llega a la Casa Rosada. No se le puede negar buen ojo para las alianzas. Eso sí: no es tan sencillo explicar por qué los aliados en un lugar son los adversarios en otro.

En campo enemigo

El PRO sabe que en el conurbano se juegan las cartas fuertes para el ballottage. Y cómo no quieren dejar nada librado al azar, Mauricio Macri desembarcó en Moreno, donde tuvo una de sus performances más flojas en las elecciones del 25 de octubre. Decidido a remontar la desventaja, el candidato presidencial no se privó de nada: hasta se prendió en un partido de fútbol con un grupo de chicos. Pero ya se sabe: en campaña todo suma.

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