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Jueves 28 de Abril de 2011

Tiempo de definición

La cuenta regresiva para la gran definición ha comenzado. Todo el escenario político dependerá de si Cristina Fernández de Kirchner decide ir por la reelección o plasmar un renunciamiento histórico, inhabitual en Argentina.

La cuenta regresiva para la gran definición ha comenzado. Todo el escenario político dependerá de si Cristina Fernández de Kirchner decide ir por la reelección o plasmar un renunciamiento histórico, inhabitual en Argentina.

El kirchnerismo y sus afluentes dependen para sobrevivir de la continuidad de Cristina en el poder. No hay kirchnerismo gobernante sin la impronta de la jefa del Estado. Y no se trata de una mera consigna voceada desde los altares de la neutralidad. Lo dicen todos los referentes del espacio que hoy tiene todo para continuar en la cima del poder.

Pero, la presidenta conoce como la palma de su mano el destino de incertidumbre que comenzará apenas inicie su eventual segundo mandato, un camino que el propio Néstor Kirchner evitó, a sabiendas de la laxa adhesión que genera en el PJ el poder con fecha de vencimiento.

La oposición observa el derrotero de Cristina entre resignada e impotente. La única que se anima a arrojar un pronóstico es Elisa Carrió, para quien la mandataria decidirá no seguir en el poder para evitar ser acorralada por una ola de denuncias judiciales.

Salvo el antecedente lejano de Eva Perón, la historia justicialista no registra jurisprudencia respecto a conductas abstencionistas a la hora de seguir gobernando, por eso a la real politik el supuesto paso al costado de Cristina le parece, apenas, la espuma que el mar arroja sobre la arena.

La jefa del Estado recorre por ahora el mismo camino que trazó a la hora de definir su candidatura en 2007. Se guarda para sí no sólo la definición sino también la forma de comunicarla.

La indefinición tampoco es neutral: condiciona los movimientos de Daniel Scioli y de todo el conglomerado opositor. La perfecta demostración de que el centro de la escena le pertenece, hoy por hoy, solamente a Cristina Fernández.
 

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