Clásico Copa Santa Fe
Lunes 01 de Agosto de 2016

Tevez pasó del festejo lógico por anotar el penal de la clasificación al exceso

El delantero leproso fue el encargado de anotar el penal de la clasificación leprosa y en la celebración realizó un gesto obsceno.

Fue la mancha del clásico de vuelta en el Gigante de Arroyito. Y justo se dio en el momento más caliente de la tarde. En el instante de la definición del derby rosarino. Porque Mauricio Tevez tenía en sus pies la chance de definir la historia desde los doce pasos, tras el penal del pibe de Central Malcon Pilone que había devuelto el travesaño. El Apachito se plantó frente a la pelota y definió la serie con un soberbio disparo que se coló arriba, en el palo derecho de Jeremías Ledesma, que voló hacia ese sector sin lograr despejar el remate. Allí el delantero leproso celebró la clasificación con un gesto irracional, desmedido por donde se lo mire, que no ayuda a pacificar el derby local (ver foto).

Tevez, que tiene 47 partidos en primera división y por ello no puede ser catalogado como un inexperto, cargó con la responsabilidad de ejecutar el penal que podía resolver la serie ante los canallas. Tiene como atenuante los nervios que le habrá generado tener que caminar hacia el punto penal con todo el estadio en su contra.

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El Apachito no falló desde los doce pasos y salió a celebrar frente a la cabecera de Génova. Allí se tomó los genitales, algo que fue captado por las cámaras de televisión y los fotógrafos que estaban detrás de ese arco, y que enardeció a los hinchas locales que lo advirtieron. Está claro que no debió hacer ese gesto de ninguna manera.

Pero el malestar que generó en los locales el desliz de Tevez no terminó ahí. Porque como era lógico los jugadores leprosos festejaron en la intimidad del vestuario, que tiene una ventana a la zona de parrilleros del Gigante, donde es la salida de los hinchas canallas. Y allí se vivió un momento de tensión porque el público reprochaba a viva voz a los jugadores visitantes, en especial a Tevez, que saltaban y cantaban en el camarín. Hasta debieron intervenir dirigentes de Central para aplacar los ánimos y evitar desbordes.

Luego del partido desde Central indicaron que el árbitro Jorge Baliño “informó a Mauricio Tevez” por el gesto que realizó tras el festejo del gol de penal. Ya sin luz natural y cuando el Gigante estaba desierto, la delegación leprosa se retiró de Arroyito sin hacer declaraciones, bajo un fuerte operativo.

Respecto a Tevez, que ayer celebró su cumpleaños número 20 y lleva tres goles en la máxima categoría deberá recapacitar por el gesto que realizó, aunque tampoco puede ser el único chivo expiatorio de un clásico rosarino en el que no siempre se ven gestos de grandeza desde los sectores involucrados que ayuden a la convivencia. Sí lo tuvo Lisandro Martínez, que después de los penales fue a saludar a los vencidos.


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