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Sábado 25 de Junio de 2011

Terminar la escuela primaria aún es un desafío educativo

En la Argentina la cobertura es casi total (98,4%) pero al igual que otros  países de la región latinoamericana, el mayor reto pasa por que la culminen a tiempo. Las diferencias sociales son determinantes

Terminar la escuela primaria sigue siendo un desafío en la agenda de los sistemas educativos latinoamericanos. En la Argentina el acceso a este nivel alcanza a un
98,4 % de los niños y niñas, más que en otros países de la región, sin embargo el reto mayor sigue siendo que permanezcan en la escuela y la terminen a tiempo.

El dato está desarrollado en el documento “El desafío de universalizar el nivel primario” (abril 2011) difundido por el portal Siteal (Sistemas de Información de Tendencias Educativas de América Latina), refleja una de las deudas en materia de educación que mantiene la región. El Siteal recoge y analiza información de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), la Unesco y el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (Iipe).

Es así, que a manera de conclusión el trabajo del Siteal indica “que si bien el acceso a la educación primaria se encuentra universalizado en algunos países y muy extendido en otros, la finalización sigue siendo un desafío para los sistemas educativos latinoamericanos”.

Este logro se enmarca en las “Metas Educativas 2021: la educación que queremos para la generación de los Bicentenarios”, a la que suscribieron en mayo de 2008 los ministros de Educación de los países de Iberoamérica. La idea de ese acuerdo pasó por avanzar en la elaboración de objetivos, metas y mecanismos de evaluación regional, que respetaran los planes nacionales.

Este convenio se retomó y profundizó más tarde, en el “Congreso Iberoamericano de Educación Metas 2021” impulsado por la OEI y realizado en Buenos Aires en septiembre de 2010.

Una de esas metas para la región es la de universalizar la educación primaria.

El informe del Siteal destaca que a finales de la década de 2000, “más del 80 % de los niños de la región se encuentra escolarizado en el nivel primario”. Aunque diferencia en dos grupos de países (de los estudiados en este análisis): aquellos donde el acceso al nivel primario supera el 90%, y donde se encuentran por debajo de ese valor.

La diferencia. En el primer caso, está la Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay. Y en el segundo: República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.

Otro dato relevante que se desprende del trabajo es que “a los 9 años se alcanza el punto máximo de escolarización: más del 90% de los niños concurre a la escuela primaria en todos los países considerados. En varios países, incluso, la tasa de escolarización primaria a esta edad se acerca al 100 %”.

Sin embargo, la diferencia se empieza a hacer notar a medida que se avanza en las edades de los chicos. “A los 15 años —entre tres y cuatro años pasada la edad teórica de finalización del nivel primario— se observa que la proporción de adolescentes que logró finalizar dicho nivel fluctúa entre el 60 % y el 97 %, lo cual revela las dificultades diferenciales de los sistemas educativos para sostener y acompañar a los niños durante su paso por la escuela primaria”.

En otras palabras, esto es lo que los maestros perciben en las aulas primarias cuando hablan de alumnos con sobreedad.

También aquí el informe de Siteal diferencia en grupos de países: “Aquellos en los que más del 90 % de los adolescentes de 15 años ha completado sus estudios primarios” y donde se encuentran la Argentina, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay. Otro grupo, integrado por Brasil y Bolivia “con porcentajes de jóvenes de 15 años con primario completo que superan el 80 % pero no alcanzan el 90 %”.

Alentador. Y un tercer grupo conformado por República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua donde “menos del 80 % de los jóvenes de 15 años ha completado el nivel primario”.

Más allá de estas diferencias entre países, el análisis es alentador respecto a la escuela primaria para todos al afirmar que “el acceso a la educación primaria se encuentra próximo a ser universalizado tanto en áreas urbanas como rurales y entre niños provenientes de hogares de diferentes estratos sociales”.

Las diferencias aparecen cuando se repasa la finalización de estos estudios, donde el panorama que aparece es muy diferente. “Las brechas entre la proporción de adolescentes de 15 años con primario completo se amplían considerablemente al segmentar la población según el área de residencia y el estrato social de origen”.

Es así que los datos varían según de qué zona geográfica provenga el adolescente (son menos favorecidos los de las zonas rurales) o bien el nivel socioeconómico al que pertenece.

Brechas mayores. Pero las más pronunciadas —dice el Siteal— son las brechas sociales, que surgen al comparar los porcentajes de población de 15 años con primaria completa proveniente de hogares con clima educativo alto y hogares con clima educativo bajo, y muestran brechas que oscilan entre los 5 y los 48 puntos.

“Brasil y Chile se destacan por diferencias porcentuales inferiores a los 6 puntos”, en tanto que “la Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México, Panamá y Paraguay presentan diferencias porcentuales que van desde los 10 a los 20 puntos”.

A su vez “República Dominicana, Honduras, Nicaragua y Guatemala se destacan por presentar brechas sociales superiores a los 30 puntos”. Es en estos países donde están las situaciones más críticas: menos de la mitad de los adolescentes de 15 años de hogares pobres ha finalizado la primaria.

En síntesis, tal como señala el informe, la meta a cumplir sigue estando en asegurar que todos los chicos terminen a tiempo su escuela primaria.

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