Central
Sábado 19 de Noviembre de 2016

Teo no se calla ni esconde nada

Si hay algo que caracteriza al colombiano es la sinceridad brutal. Ayer abrió una gran incógnita sobre su permanencia en Arroyito.

Si hay algo que caracteriza al colombiano es la sinceridad brutal. Ayer abrió una gran incógnita sobre su permanencia en Arroyito

El Teófilo Gutiérrez que todos conocen salió a escena. Habló y lo hizo con toda esa sinceridad que muchas veces causa dolor. Porque en un mundo del doble discurso generalmente cae mal dar a conocer el pensamiento interno. El colombiano se expresó con ese hablar pausado, pero franco. En un "tómelo o déjelo". El es así, cristalino. Siempre lo fue y nunca dudó en decir lo que se le pasa por la cabeza en ese instante. Como reconocer que no se siente feliz por no estar jugando. O poner en duda su continuidad en Arroyito a fin de año, más allá de que firmó un contrato por una temporada.

Cuando Central vio la chance de sacudir el mercado futbolística con una contratación millonaria, la más importante del fútbol argentino en ese momento, la dirigencia sabía a lo que se exponía. A que iba a traer un jugador de jerarquía, de selección y ajeno al doble discurso. Algo extraño dentro de un mundo cargado de hipocresía y donde abunda el famoso casete con discursos llanos y de ocasión. Su modo de vida y de ser es diferente, por eso cada vez que declara sus expresiones rebotan por todas partes y generan cierto escozor en todos los ámbitos. Sobre todo en lo interno, donde hace mucho más ruido.

¿Sorprende que haya hablado con tanta claridad y entregue conceptos que hayan despertado un revuelo importante? No, porque por todos los clubes donde pasó siempre habló de la misma manera. Tiene un sincericidio que para muchos puede exasperar. Si hace pocos meses (en julio de este año), en plena etapa de negociaciones para su arribo a Central, Teo expresó que "siempre está la fantasía y la ilusión de poder volver a River, el equipo del que soy hincha, en el que gané cosas importantes y donde dejé una huella muy linda. Siempre que esté la oportunidad bienvenida sea, ahora pertenezco a Sporting y estoy disfrutando ese momento". Ayer mismo volvió a remarcar su preferencia por el club millonario (ver páginas 4 y 5). Cualquier jugador en situación semejante habría elegido una frase de ocasión para salir de manera elegante de la situación. El no lo hizo y expresó sus sensaciones internas.

En la conferencia de prensa de ayer, donde se confirmó el adelanto de Ovación sobre su vuelta a la titularidad, no tuvo empacho en decir que su continuidad no es segura en Arroyito. "Hay que ver cómo me va, si no tomaré la mejor decisión". No hace falta traducir demasiado para darse cuenta de que no está demasiado cómodo y con esas palabras ratificó lo que hace un tiempo se viene percibiendo.

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