La ciudad
Lunes 27 de Junio de 2016

Tarjeta Naranja busca expandirse en Rosario

"El mercado de las tarjetas de crédito seguirá creciendo en 2016, ganando espacio a otras modalidades de pago como el efectivo y cheques", aseguró Mariano Asrin, director comercial de Tarjeta Naranja, quien, en este sentido, adelantó que "estamos buscando locaciones para abrir nuevas sucursales en Rosario".

"El mercado de las tarjetas de crédito seguirá creciendo en 2016, ganando espacio a otras modalidades de pago como el efectivo y cheques", aseguró Mariano Asrin, director comercial de Tarjeta Naranja, quien, en este sentido, adelantó que "estamos buscando locaciones para abrir nuevas sucursales en Rosario".

El ejecutivo estimó que el segmento de las tarjetas de crédito no registraron una caída del consum, y explicó que el sostenimiento se debe "a las fuertes promociones y planes", que proyectó continuarán durante el 2016 como ocurrió en los últimos años.

En el marco del encuentro anual con más de 300 colaboradores de la compañía de la región, Asrin estimó que continuarán este año con un crecimiento del 8 por ciento anual.

Detalló que si bien la empresa apunta es "multitarget" profundizarán en el corto y mediano plazo la captación de nuevos clientes en los segmentos de mayor poder adquisitivo. De allí que se vean campañas públicas en diferentes canales comerciales para seducir a este público. También apuestan a crecer en Buenos Aires y en ciudades como Rosario, aún siendo mercados de tarjeta de crédito maduros, y vía el desarrollo del canales digitales.

Por todo ello, Asrin señaló que están buscando nuevas locaciones en el centro, "porque apuntamos a tener un poco más de sucursales por el crecimiento de titulares de tarjetas".

Siendo los principales emisores de tarjetas del país, con 9 millones de plásticos y el principal emisor de tarjeta Visa — con 1,7 millón de clientes titulares—, el ejecutivo consideró que el crecimiento del sector se producirá por ganarle espacio a otras modalidades de pago, como el efectivo o cheques, más que la disputa —ya de por sí dura— entre las entidades financieras.

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