Edición Impresa
Domingo 30 de Diciembre de 2012

Tan hablado es el clásico que ya hartó

El clásico se jugó varias veces en los últimos meses, pero desde los escritorios. Viene hablado desde mitad de año y aún no se resolvieron todos los temas. Por pujas y tironeos, quizás sin sentido.

El clásico se jugó varias veces en los últimos meses, pero desde los escritorios. Viene hablado desde mitad de año y aún no se resolvieron todos los temas. Por pujas y tironeos, quizás sin sentido. Ahora la cuestión sólo pasa (o pasaría) por hacerlo con o sin público visitante. En Newell’s dicen que quieren con hinchas de los dos equipos, en Central que sí, que no. ¿Y la seguridad? ¿No se paga un operativo para eso (sería de 1500 agentes)? Entonces, ¿cuál es el problema? ¿O será que uno o los dos clubes no quieren jugarlos?

Toda esta cuestión hartó. Porque si no se pueden poner de acuerdo en este asunto y la policía de la mano de la provincia, no puede garantizar seguridad en un encuentro de fútbol estamos listos. Aunque, pensándolo bien, la realidad indica que sí lo estamos. Lo vivimos a diario con la notable inseguridad hasta ahora sin visos de solución. Pero volviendo al clásico, debería ser una fiesta y el puntapié inicial para más duelos.

Pero claro, las autoridades deben ponerse los pantalones largos y cerrarle las puertas a los violentos, que serán alrededor de 200 o 300 contra 37.700 espectadores que quieren disfrutar del fútbol y el folclore que eso entrega. Claro, como dijo Guillermo Tofoni (organizador del evento), “es más fácil organizar Argentina-Inglaterra en las Islas Malvinas que el clásico de Rosario”. Lamentablemente, ¡cuánta razón tiene!

Comentarios