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Sábado 04 de Agosto de 2012

Talleres de cine, folclore, radio y revista para que nadie quede sin expresarse

Los espacios funcionan los viernes. Entre ellos está Radio Changuitos, un micro que ya se escucha en todo el país

Radio, cine, artesanías, música, escritura y folclore son algunas de las opciones que tienen para elegir los chicos cada viernes en los talleres que les ofrece la Escuela Domingo Silva. La meta principal es potenciar la expresión a través de distintas manifestaciones artísticas, algo que sin duda repercute en mejores aprendizajes y convivencia.

La puerta de la dirección se abre, se pasa por un pequeño pasillo, se corre un pizarrón que cumple una doble función: la propia y la de separar ambientes. Allí está el aula de 6º grado, una de las que funciona en la casa ubicada en el mismo predio de la escuela de Bajo Hondo.

La charla es distendida, bien dispuesta, y sobre todo muy espontánea, sin las conocidas alusiones adultas inducidas para que los chicos respondan en uno o tal sentido. La naturalidad y confianza ganan el ambiente, y se genera una conversación libre y abierta.

Se turnan para contar con alegría, entre risas y a veces con preocupación, sobre qué aprenden, del viaje que programan, de sus compañeros y sus familias. En un momento, un breve corte de luz interrumpe la charla. Los chicos ni se inmutan. Están acostumbrados, es algo común de cada mañana.

Vivencias. En el relato no aparecen para contar lo que se hace ni papeles ni proyectos redactados con términos rebuscados y que son sólo descifrados bajo la lupa del tecnicismo educativo. Están las vivencias de los chicos, que dicen mucho más sobre cómo aprenden.

El que arranca con todo es Denis, sentado cerca de la pared del salón. Apasionado con el taller de radio, cuenta que hacen notas que hablan de la escuela, el barrio y lo que producen en los distintos talleres. Confiesa con algo de picardía que se las ingenia para no rotar en el año y quedarse siempre en ese espacio.

Tanto lo entusiasma que inventó un personaje del cual entrega en cada emisión un capítulo diferente de su historia. "Se llama «Las aventuras del gaucho Jacinto», y habla de un paisano con poderes en el pelo que todos se lo quieren robar", anticipa creando la expectativa del próximo micro que cualquiera puede escuchar, los viernes (a las 10, a las 12.45 o a las 20) por la FM 91.3 Aire Libre, a través de Radio Changuitos.

Radio Changuitos es ya una marca registrada. Lo que comenzó en 2006 como un trabajo práctico sobre el 30º aniversario del Golpe de Estado para leer en la radio se convirtió en un micro semanal de 15 minutos. Se produce en la escuela, se edita y se transmite luego por Aire Libre. El micro, junto al de otras escuelas, se sube luego a la red del Foro Argentino de Radios Comunitarias (Farco) y es repetido por las emisoras que quieran. El de los chicos de Bajo Hondo ya conquistó al menos a unas 20.

El proyecto arrancó de la mano del profesor Fernando Mut, y ahora lo continúan Beto Palacios (a cargo del taller de radio de la 6.379) y Ana Clara Ribas (que lo edita).

Con los comentarios de Denis se intercalan los de otros compañeros de grado, como el de Javier, que menciona los informes deportivos que arman para la radio, y el de Agustina y Evelyn, que citan el taller de folclore y la revista "Revisbanda", que se publica desde 2002.

Con la imagen. Un lugar destacado en esta escuela —y que los chicos subrayan— es el trabajo con la imagen. Uno de los nenes menciona el cortometraje que llamaron "Serás Pinwin", sobre un ser extraño, de capa negra, grandes orejas y dientes, que vive en El Fachinal y asusta a los más pequeños. Un trabajo producto del taller de cine coordinado por Gustavo D'Assoro, a través de la Secretaría de Cultura y Educación Municipal.

La entrevista se traslada al salón de 7º grado que funciona en el edificio escolar. Para llegar hay que cruzar un campito, que es el patio de los recreos. Un espacio envidiable para cualquier sitio que albergue pibes: hay juegos, se puede jugar a la pelota y correr sin miedo a chocarse.

En 7º están en clases de matemática. Sabrina Cabrera es la maestra del área, que repasa fracciones. Las ganas de conversar no es menor que en el otro curso.

También comienzan con los talleres. Son Carla, María y Silvana las que detallan cómo trabajan en el de artesanías: "Aprendemos de todo, ahora estamos haciendo con retazos de telas un posapava".

Los que se anotaron en folclore nombran la chacarera, el gato y el escondido, entre otras danzas aprendidas. ¿Cómo se baila el escondido? La pregunta es una invitación a hacer una demostración en vivo. Sin prejuicios, Alexis y Walter la aceptan y demuestran con zapateo incluido en qué consiste este baile popular argentino. Las risas ganan el aula, más los aplausos.

Música y arte.En el salón se destacan los trabajos manuales, expresivos. "Esas son unas grullas que hicimos con el profe", señala Wilson las aves confeccionadas con la técnica del origami y que remiten de manera inconfundible al cuento de Elsa Bornemann "Mil grullas".

Sobre un armario hay unos cajones peruanos, construidos para las clases y talleres de música. De una de las paredes cuelgan unas coloridas máscaras hechas con papel maché, de las que se deducen leyendas, obras de teatro o simplemente un disfraz original. De la otra, una bandera que remite a la Memoria.

"¿Quién es el barbudo de lentes que está en esa foto?". La pregunta la toma Alexis, entusiasmado con la idea de responderla bien dice: "Uy! Ahora el nombre no me lo acuerdo, pero sé que es un maestro". Y tiene razón: es Paulo Freire, que justamente confiaba en la idea de que "enseñar exige saber escuchar y respeto a los saberes de los educandos".

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