Megacausa lavado
Martes 25 de Octubre de 2016

Superti deja la defensa de Oneto por el "clima político" en su contra

Entiende que las críticas que recibió perjudican a su cliente. Bonfatti dijo que debe dar respuestas por su decisión profesional.

El abogado Héctor Superti renunció ayer a la defensa del agente bursátil Jorge Oneto, quien está imputado y cumpliendo prisión preventiva en la causa por fraudes inmobiliarios, estafas y lavado de activos. La decisión del defensor proviene de considerar que la controversia pública por desempeñar ese rol afecta negativamente a su cliente, que no soló se declara inocente sino una víctima en este caso. Superti afirma que empezó a representar a Oneto hace cuatro meses y por una sola operación, sin ningún conocimiento de que su cliente terminaría involucrado, junto a otros diez acusados, en la llamada megacausa.

"Percibo un clima político donde soy un obstáculo para mi cliente. Objetivamente impacta en una persona presa que altos funcionarios del Estado, con los que trabajé, me estén tratando de inmoral a mí, que soy su abogado", dijo el ex ministro de Justicia de Hermes Binner, que fue blanco de un diluvio de reproches de distintos referentes del Frente Progresista al trascender que representaba a uno de los implicados en esta causa.

La última crítica fue del ex gobernador Antonio Bonfatti quien dijo que tanto Superti como Juan Lewis —también ex ministro de Justicia y abogado de otro implicado— tienen un principio ético que respetar que les impone dar respuestas por esto.

Pasos. "Mis antagonistas políticos son ignorantes de lo que pasó. Trazaron una raya diciendo «acá están los buenos» y me pusieron del lado de los malos. Esto a mi representado lo desprotege. Cumplí todos los pasos necesarios para ejercer su defensa y ahora me aparto. Esta mañana (por ayer) presenté la apelación a su prisión preventiva y tiene un plazo desahogado que permite que otro abogado tome mi lugar", indicó el penalista.

Señaló además que quienes lo cuestionan lo hacen con total liviandad e interfiriendo desde el poder político sobre una actuación, la suya, que no tiene nada objetable con la ley vigente. Afirma además que ignoran información elemental que modificaría, en caso de tenerla, ese disvalioso punto de vista.

Lo primero que dice Superti es que cuando Oneto lo consultó hace cuatro meses fue por el problema de haber comprado un campo que estaba inscripto como bien litigioso sin saber eso, a punto tal que entregó tres inmuebles y dinero como pago. El relato que Superti escuchó, según afirma, es el mismo que Oneto reprodujo en la audiencia imputativa hace siete días frente a la jueza Mónica Lamperti.

En segundo lugar, Superti sostuvo que luego de la primera consulta de Oneto hizo gestiones reiteradas para que éste se presentara en forma voluntaria a una audiencia imputativa, ya que no había otra forma de saber qué cargos pesaban en su contra. El fiscal Sebastián Narvaja admitió que lo investigaba pero se negó a revelarle por qué motivos. Esa audiencia fue fijada para el 13 de octubre a las 9.

Sin embargo, un día antes de esa cita Superti se enteró, estando en Tribunales, de la realización de 20 allanamientos, uno de ellos en casa de Oneto. Al realizar averiguaciones ante la jueza supo que su cliente estaba preso por el asunto del campo.

"Nadie me convocó a la megacausa. Si hubiera sido así tampoco tendría motivos para dar un paso al costado. Pero nunca acepté la defensa de un imputado en la llamada megacausa sino que ésta explotó cuando yo tenía a un cliente hacía cuatro meses, que me había convocado por uno solo de los hechos, que era el problema que tenía con un campo que había comprado de buena fe. Y esto es fundamental: desde que asumí su defensa mi representado quería presentarse ante un juez para escuchar de qué lo acusaban. Y esa audiencia estaba pautada para el día siguiente al que fue detenido".

Tras conocerse que tutelaba a uno de los imputados, Bonfatti desplazó de su cargo de asesor legislativo a Superti, que fue su abogado defensor en situaciones sensibles como el tiroteo a su domicilio. Pero Superti afirma que, sorprendido ante los hechos, obró del único modo en que puede hacer un abogado ante una situación crítica como la detención de un representado: quedarse a su lado.

"Mi cliente invocó ser víctima de una operación donde entregó todo lo que estaba a su cargo y quedó atrapado en este conflicto. No podía abandonarlo, no sólo por principios éticos, y porque no tenía razones para hacerlo, sino porque el Código Procesal dice que un defensor debe permanecer en el cargo hasta que el imputado designe a otro".

Imputación. El fiscal Sebastián Narvaja le atribuyó al contador Oneto la compra de un campo de 124 hectáreas en Villa Amelia apropiado mediante una estafa a su propietaria. Le endilgó usar sus recursos técnicos como operador de la Bolsa para la puesta en circulación de activos de origen ilícito.

Oneto se dijo inocente de cualquier delito. Afirmó haber comprado el campo el campo luego de que se lo ofreciera el también imputado Leandro Pérez quien le adeudaba una parte de un departamento que le había vendido en la Torre Aqualina. "Yo por el campo entregué dinero, un departamento de Aqualina, una oficina del edificio Embajador y la cancelación de venta del departamento de Aqualina a Pérez", afirmó en la audiencia.

"Víctima". Como luego no pudo hacerse del campo, él mismo se consideró víctima de una maniobra. Superti afirma que el campo fue inscripto como bien litigioso dos días después de que Oneto hiciera la operación para quedarse con él. Es decir, según esta perspectiva, ignoraba que se había desapoderado a su dueña.

"Lo que menos me preocupa son los agravios que he recibido, que considero golpes bajos a la altura moral de los agresores", dijo Superti. Pero sí me preocupa la situación de mi cliente detenido y máxime después de leer los fundamentos de su prisión preventiva. Por los legítimos intereses de mi cliente, al que como abogado debía asistir, me quedé en la causa pese a las barbaridades que se dijeron. Pero por esa misma razón hoy renuncio".

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