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Miércoles 27 de Agosto de 2014

Sucesores inútiles de la A hasta la Z

Siempre se puede estar peor, siempre. Sobre todo cuando la inutilidad es la característica principal de los sucesores. Todos prometen y proclaman hasta que les toca tomar decisiones.

Siempre se puede estar peor, siempre. Sobre todo cuando la inutilidad es la característica principal de los sucesores. Todos prometen y proclaman hasta que les toca tomar decisiones. Es allí donde se transforman en precarios, casi inmóviles, pusilánimes, mentirosos y dubitativos. Ni siquiera tienen la decencia de sacarse la camiseta de los clubes que supuestamente conducen. Inmediatamente muestran su verdadera cara.

No saben tomar decisiones y sólo la conveniencia, de ellos y de los clubes que representan, es lo que prima. Señores, Grondona se murió. Ya no le pueden echar la culpa. La responsabilidad es toda de ustedes. La AFA va a extrañar muchísimo a Grondona. En las buenas y en las malas. El papelón de ayer, con las idas y vueltas en la realización de los partidos que hasta puso en duda los que estaban por comenzar y terminó confirmando hasta los que ya se habían suspendido no resiste el menor análisis. Porque si se cumpliera con ese ejercicio, la decisión debería ser drástica.

Semejante dislate no puede dejar inmunes a quienes lo provocaron. Pero es mucho pedir. Qué se les puede exigir si hasta eligen fundir a los clubes a cambio de no ser insultados por los hinchas. Contratan, gastan y endeudan para la tribuna. Esa de la que ayer se burlaron impiadosamente para priorizar los intereses de las instituciones que ellos mismos destrozan. Parece que algunos apretadores de ocasión quisieron copar la parada. Ellos deberían ser los primeros en correrse. Pero no será así, aunque al menos quedarán expuestos. Ya no tienen a quién echarle la culpa.

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