Cartas de lectores
Miércoles 17 de Agosto de 2016

Suba de tarifas y sentido común

Soy un ciudadano común y no un economista y además sin datos precisos sobre cifras reales de los gastos del Estado, pero aún así opino que era de imaginarse que una economía subsidiada por años...

Soy un ciudadano común y no un economista y además sin datos precisos sobre cifras reales de los gastos del Estado, pero aún así opino que era de imaginarse que una economía subsidiada por años (por pura demagogia barata, por más agradable que sea), en algún momento iba a entrar en crisis, pues la diferencia entre el precio real y el ficticio que abonábamos se cubría inevitablemente con emisión monetaria. ¡Era una falsedad, no iba a durar para siempre! También es cierto que no es posible pasar de golpe a un sinceramiento de precios sencillamente porque no lo podremos solventar si nuestros ingresos no aumentan en igual proporción. Propongo una adecuación que sea factible de poder ser abonada. Y lo haré con un ejemplo personal: mi actual boleta del consumo eléctrico (EPE, Santa Fe) con vencimiento el 9 de agosto es de 1.417,05 pesos (que aún no aboné), siendo que mi consumo promedio de diciembre 2015 a junio 2016 fue exactamente de 441,50 pesos es decir que multiplicaron lo que pagaba históricamente como "promedio" por 3,2 veces (aclaro que mi consumo eléctrico es el mismo de siempre, pues no tengo aparatos nuevos, ni calefacción eléctrica). Sugiero (y no sólo para mi caso) que la adecuación tarifaria se haga en un tiempo no menor a un año (si fuera por más mejor), y sobre el promedio subsidiado aplicar progresivamente en las boletas que sigan viniendo el incremento real dividido por 12 de forma que al llegar al año ya estaríamos pagando el valor real, en mi caso unos 1.417,05 pesos que ahora me quieren cobrar, y aunque igualmente duro, por lo menos tendría un año para acomodar mi economía, descartando gastos innecesarios, o no tan importantes, y si es posible aumentando en lo posible los ingresos. Pero pagar ahora, de golpe, semejante suba no va a ser posible sin endeudarse, o sin dejar de pagar otras obligaciones (impuestos, patente). Además recordar que un descenso masivo del consumo traerá aparejado una recaudación menor de IVA.

Raúl Mario Ermoli Galluppi

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