Central
Sábado 08 de Octubre de 2016

Sosa reveló que el peso de Boca permite "dos o tres pataditas más de ventaja"

El arquero canalla se refirió, entre muchos temas, al peso que tiene la entidad xeneize. Además dijo que piensa en Estudiantes antes que en Newell's.

Sebastián Sosa la tiene clara. Argumenta cada frase sin entrar en pánico. Deja sentado que no pierde de vista por nada a Estudiantes por la sencilla razón de que es el rival inmediato que le impondrá el fixture local para el próximo sábado en cancha de Quilmes. También hizo eje en todo lo que genera y representa ser partícipe del cada vez más cercano clásico ante Newell's, que está agendado para el domingo 23 en Arroyito. Además resaltó con conocimiento de causa y sin ponerse colorado que el jugador de Boca tiene una especie de plus. Lo hizo en la previa del desafío de los cuartos de final de la Copa Argentina, que ya calienta el ambiente por varias circunstancias. "Lo vi y viví desde adentro. De hecho, el Flaquito Schiavi tenía dos o tres patadas más que cualquier otro jugador", confesó el ex arquero xeneize a modo de síntesis del peso que tiene la entidad de la ribera a la hora de asumir un compromiso. El uruguayo recibió a Ovación con la amabilidad de todo oriental y ofreció un variado menú de sinceras respuestas.

   —¿De qué hablan en el vestuario, del partido contra Estudiantes, del clásico o de Boca?

   —De Estudiantes, porque para todo lo demás todavía tenemos margen como para pensar y prepararnos. La idea es seguir creciendo como equipo para llegar al clásico de la mejor manera.

   —¿Pero cómo están para afrontar lo que viene debido a la importante serie de partidos que se avecinan?

   —Se vienen muy lindas semanas porque se definirán muchas cosas. Aunque a la vez somos conscientes de que deberemos focalizarnos en el partido que nos toque antes de pensar contra qué rival nos enfrentaremos después porque podría ser contraproducente. Por eso el grupo sólo piensa en Estudiantes, debido a que será el escollo que tendremos enfrente en pocos días. Después habrá tiempo para pensar en el clásico, que ya de por sí no hace falta decir nada porque todos conocemos lo que mueve e implica ese encuentro para la ciudad.

   —Si bien sabés lo que representa un clásico rosarino porque ya lo jugaste, ¿hay algo que te haya sorprendido de lo que significa este partido?

   —Y, una cosa es cuando llegás y todos hablan del clásico y otra es vivirla desde adentro como me pasó. Se vive y se siente de manera muy particular, muy intensa, eufórica hasta llegar a los límites de rozar la violencia. Pero a la vez no se puede negar que es algo realmente muy lindo para todo jugador. Poder formar parte de esta historia genera además muchas cosas en uno. Es maravilloso y se disfruta mucho también.

   —¿Lo de disfrutar lo decís porque sabés que fuiste figura en el último derby o por algo más?

   —Me fue bien desde lo personal porque ellos tuvieron algunas chances claras en una tarde en la que nosotros no pudimos plasmar todo lo que podíamos o teníamos a nivel colectivo. Por suerte salió todo bien y el empate sirvió además para mantener la buena racha que llevamos en los clásicos.

   —¿Se puede decir que luego de un flojo inicio estás en el nivel que necesita el equipo y el que deseabas cuando arrancó el torneo?

   —En sí no arrancó bien todo el equipo. Lamentablemente era como que no nos podíamos encontrar entre nosotros. De hecho, ante Rafaela no fue bueno lo que hicimos y después nos pasó lo de Vélez. Por suerte, contra Patronato comenzamos a remontar y ahora estamos mucho mejor porque obtuvimos buenos resultados, sea por el torneo como por la Copa Argentina, y nos permite encarar lo que vendrá de otra manera.

   —¿Estás más tranquilo al saber que la defensa se muestra diferente porque está más firme?

   —Los chicos vienen haciendo un gran esfuerzo para corregir cosas, al igual que el resto del grupo. Y eso es para resaltar porque son cosas que por ahí no se ven. Por suerte el fondo está sólido, ya que no nos vienen haciendo goles y además arriba mejoramos también.

   —¿Y qué te genera saber que jugarán contra Boca con todo lo extrafutbolístico que acarrea?

   —Sabemos que al ser un partido a simple eliminación deberemos estar muy concentrados. Aunque no puedo negar que a la vez es como una especie de revancha por todo lo que sucedió en la última final, donde no estuve pero Central perdió con mucha polémica. Sin dudas será una linda revancha.

   —¿Hablan de este partido entre ustedes o dicen algo algunos de los que lo jugaron?

   —Sí, algunos chicos están esperando este partido con muchas ganas porque lo tomarán como una revancha, al igual que la gente. Ojalá salga un lindo desafío y que nos vaya bien porque queremos llegar lejos en este torneo, que ofrece la chance de volver a jugar la Copa Libertadores.

   —¿El hecho de haber jugado en Boca te hizo ver que al vestir esa camiseta el jugador tiene como una especie de permitido a la hora de ir a una pelota o cuando se sanciona alguna infracción?

   —Sí, porque lo vi y viví desde adentro. Más que nada en la Bombonera. De hecho, el Flaquito Schiavi tenía dos o tres patadas más que cualquier otro jugador. Pero sí, en algunas jugadas se ve eso, pero más que nada cuando Boca juega de local.

   —En la final que jugaron en Córdoba también se vio eso.

   —Sí, ni hablar. Central se vio muy perjudicado por los fallos del árbitro (Ceballos). Fue notorio que todo iba a favor de Boca.

   —¿Coincidís con que al árbitro que le toque estar en la Copa Argentina tendrá una especie de presión extra por todo lo que pasó con Ceballos y lo que se viene hablando de este partido?

   —Sí, porque sabemos que al juez que le toque estará en el ojo de la tormenta desde el primer día que se anuncie su elección. Ojalá tenga un buen partido después y haga las cosas de manera justa, que es lo único que pretendemos.

   —Por eso la dirigencia de Central está tratando de que el elegido sea el mejor ranqueado.

   —Y está bien que se busque eso. Pero lo más importante es que pueda desenvolverse sin problemas a la hora de la verdad. Ya sea por el bien del espectáculo como también por todo lo que pasó y se viene hablando en la previa. No queremos que nos regalen nada, pero tampoco que nos perjudiquen como le pasó a Central en la última final. Por eso, lo que intenta conseguir la directiva no es ninguna locura.

   —¿Les da lo mismo jugar en Córdoba que en San Juan?

   —Sí, para nosotros es indistinto. Lo que sí, nos gustaría más que sea Córdoba así nuestra gente no tiene que hacer tantos kilómetros en un día de semana con todo lo que implica. Sabemos que ellos siempre estarán como sea donde nos presentemos, pero también es real que no es lo mismo que hagan 400 kilómetros que mil.

   —¿Y qué fecha preferís porque hasta ahora se menciona que jugarán el 2 de noviembre porque Coudet no quería jugarlo tres días después del clásico?

   —Me da igual. Aunque es una realidad que el clásico genera un plus tanto físico como psicológico.

   —¿De verdad lo sufren tanto, ya que ustedes tienen un grupo con mucha experiencia?

   —Lo que pasa que un clásico es algo que no se dimensiona con nada. No es una excusa, pero no es un partido más. Representa tanto para nosotros como para la gente. De hecho, nos lleva recuperarnos unos días más después de esa gran batalla. No voy a descubrir que el derby tiene muchos condimentos extras. Además, Boca por ahí quiere jugarlo el 26 porque no tiene que jugar el clásico el mismo fin de semana que nosotros. Si así fuese, sería parejo para los dos.

   —¿Se puede decir que se jugarán el futuro en dos semanas prácticamente?

   —Y, algo así sería porque se vienen tres lindos partidos y cada uno tendrá un sabor especial. Serán días muy intensos porque hay mucho en juego como el clásico, que queremos ganarlo como sea, como también lo que nos esperará luego contra Boca. Pero lo positivo es que este plantel está preparado para salir y dar batalla ante el rival y torneo que sea.

Comentarios