El Mundo
Sábado 17 de Septiembre de 2016

Sondeos inquietantes para Hillary Clinton en la campaña presidencial de EEUU

El promedio de las muestras desde fines de agosto le otorga a la demócrata apenas 1,8 por ciento de ventaja sobre Trump a nivel nacional.

A 53 días de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, se evaporó el liderazgo de Hillary Clinton en los sondeos en tanto disminuye el entusiasmo entre sus seguidores, generando preocupación en el Partido Demócrata. El promedio de las encuestas desde fines de agosto le otorga apenas 1,8 punto porcentual de ventaja sobre Donald Trump a nivel nacional, lo que representa una caída de 4 puntos en dos semanas. En los Estados clave donde se definirá la elección, Trump marcha al frente en Ohio (46 por ciento contra 41 por ciento) y dentro del margen de error en Florida (47 por ciento para Trump, 44 por ciento para Clinton), según un sondeo de CNN-ORC. La candidata demócrata, que retomó su campaña el jueves luego de tres días de reposo por una neumonía, se muestra serena. "Siempre dije que sería una elección reñida", señaló. Pero como prueba de la inquietud demócrata, su campaña anunció que su ex rival partidario Bernie Sanders, muy popular entre los jóvenes, y la senadora Elizabeth Warren saldrían a expresarle su apoyo este fin de semana en Ohio. "Tuvimos un mes increíble, hay mucho entusiasmo", se congratuló por su parte Trump.

Esta no es la primera vez que los dos candidatos marchan codo a codo: esto ya se había producido brevemente a fines de mayo, antes de que Trump perdiera terreno. Pero a menos de dos meses de la elección, Clinton genera cada vez menos entusiasmo: sólo un 38 por ciento de los demócratas se muestra muy entusiasmado, contra 47 por ciento en agosto, según un sondeo de The New York Times/CBS. Y mientras 55 por ciento de los electores de Trump afirman estar muy animados con la idea de ir a votar, sólo un 36 por ciento quienes lo dicen en el campo de Clinton. Por tanto, la movilización será esencial para ganar. El sitio Five Thirty Eight, que analiza los sondeos, datos históricos y económicos, concede actualmente a Clinton el 60,1 por ciento de chances de ganar contra el 39,8 por ciento para Trump. El 8 de agosto, Clinton figuraba con 79,5 por ciento y Trump con 20,5 por ciento.

Después, Trump remodeló su equipo de campaña, se volvió más disciplinado, su mensaje comenzó a ser más estructurado en tanto desaparecieron los insultos de sus discursos. Su nueva directora de campaña, Kellyanne Conway, está muy presente en programas de TV. "El tuvo dos buenas semanas desde su viaje a México" a principios de mes, comentó Robert Shapiro, experto político de la Universidad de Columbia en Nueva York. "Reunió a su base, habla más de temas como política exterior, economía, familia. Los límites para él no son muy elevados, pero ha progresado en sus esfuerzos para aparecer más presidencial". Por el contrario, Clinton, que desde hace meses no logra desprenderse del tema de sus emails y de los ataques de su adversario republicano contra la Fundación Clinton, añadió a ello su desgraciada declaración sobre los "deplorables" electores de Trump. Además, "no manejó de la mejor manera el asunto de su neumonía", afirmó Shapiro. Su silencio inicial, según él, confirmó "la percepción de los electores de que ella no es franca". Los demócratas "tienen de qué inquietarse", estimó el experto, aunque precisó que Clinton tiene aún "numerosas maneras de ganar el colegio electoral".

La elección presidencial estadounidense es una votación indirecta donde los sondeos a nivel nacional no son lo más importante. Los ciudadanos votan por "grandes electores" (delegados al colegio electoral) cuyo número varía según los Estados. A un candidato le hace falta obtener la mayoría de esos grandes electores (270 sobre 538) para ganar la presidencia. Ciertos Estados pesan mucho más que otros, debido a que pueden hacer volcar el resultado final. Entre ellos figuran Florida, Ohio, Pensilvania y Carolina del Norte. Ante los sondeos, la proximidad del primer crucial debate presidencial el 26 de septiembre, no es forzosamente una buena noticia para los demócratas, aunque Clinton —ex primera dama, ex senadora, ex secretaria de Estado y candidata por segunda vez a la presidencia— sea más avezada en esa situación. (Clinton y Trump se enfrentarán solos en el primer debate televisado, ya que el candidato libertario, Gary Johnson, no logró alcanzar el umbral de 15 por ciento de intenciones de voto requerido para ser invitado). "Históricamente, en estos primeros debates, el presidente saliente, o el candidato que marcha al frente, tiende a hacerlo menos bien que su contrincante", explicó Shapiro. "La vara es más alta para ella que para Trump", que genera menor expectativa, precisó.

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