Edición Impresa
Domingo 02 de Marzo de 2014

Sólo se trata de aumentar y aplaudir el relato

Durante diez días fomentó reuniones con los distintos bloques del Concejo para consensuar dos temas que en una economía inflacionaria no podrá evitar: aumento del boleto y de la tasa general de inmuebles (TGI).  

Ya lo dice el viejo refrán: “Cría cuervos y te sacarán los ojos”. Y si lo sabrá la intendenta. Durante diez días fomentó reuniones con los distintos bloques del Concejo para consensuar dos temas que en una economía inflacionaria no podrá evitar: aumento del boleto y de la tasa general de inmuebles (TGI). Tras las reuniones llegó el mensaje de suba de la tarifa de colectivos y cosechó el primer portazo. Un “no” rotundo por parte de los bloques con los que se había reunido. Es más, ni siquiera le abrieron la puerta al análisis.

   Justo es decir que hay sectores como el PRO que ya habían anticipado en diciembre su negativa a apoyar un aumento del boleto, y por aquellos días ya vaticinaban que en marzo llegaría otro incremento. Pero hay otros que sí avalaron el aumento y, por ahora, se muestran contrarios a alzar sus manos otra vez.

   La encrucijada está planteada. Claro que en medio el dueño de Rosario Bus también hizo de las suyas y clavó un lock out patronal que dejó a miles de rosarinos a pie.

   El ansiado consenso que pregonó Fein parece lejano y para lograrlo dependerá de la cintura política de sus operadores en el Concejo.

   Durante el año pasado el jefe del bloque socialista, Manuel Sciutto, dio sobradas muestras de que no está a la altura de las circunstancias a la hora de llevar a buen puerto los proyectos clave de la intendenta. Y en este 2014 quien se erige como negociador es Carlos Comi, el presidente de la comisión de Servicios Públicos. Habrá que ver si tiene más performance que Sciutto, que en 2013, y como piloto de tormentas, estuvo más perdido que Nacional de Montevideo el jueves pasado en el Coloso Marcelo Bielsa.

   Pero esta semana también se vieron cosas curiosas. Una que se lleva varios aplausos se dio el lunes, en la sede de la Asociación Empresaria, cuando se presentó con bombos y platillos un informe de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (Came) que daba cuenta de que en Rosario no creció la venta ilegal. ¡Cómo no iban a estar allí los funcionarios municipales! El informe los dejó bien parados pero tuvo más cualidades de relato que de verdad.

   Dos días más tarde, en medio del paro municipal, esa venta ilegal que según Came no crece en Rosario invadió la peatonal en todo su esplendor. Habría que preguntarles a los comerciantes que vieron decenas de mantas con productos truchos frente a sus negocios si se sintieron representados por el informe. Otra pregunta inquieta. ¿Les gustó que la entidad que los agrupa (Asociación Empresaria de Rosario) haya sido el escenario donde el municipio aplaudió el relato?

   Otra perla. En la semana en la que los rosarinos abrazaron a los bomberos para reclamar por equipamiento, la provincia envió nuevos trajes, borceguíes, guantes y hasta anunció la licitación para la compra de autobombas. Sin dudas, acciones expeditivas que les dicen.

   La frutilla del postre llegó el viernes. El municipio lanzó el manual de buenas prácticas en el río. Una muy buena iniciativa que busca evitar accidentes con consecuencias lamentables, como ya se dieron, pero que hubiese sido muy interesante lanzarla en diciembre y no a principios de marzo, cuando la temporada estival ya se escurre de las manos.

   Así, la semana cierra con situaciones paradójicas y un refrán muy presente en la mente de Fein. Se viene el turno de Comi para intentar destrabar la crisis del transporte y las cuestiones más acuciantes para el Ejecutivo. Todo en el marco de un año difícil tanto desde lo económico como desde lo social y en medio de un reclamo cada vez más fuerte por parte de los rosarinos: seguridad. Del éxito depende en gran parte el futuro de esta administración, que en 2015 quiere ir por su reelección.

Comentarios