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Sábado 09 de Noviembre de 2013

Sólo la mitad de los chicos termina a tiempo el secundario

En Santa Fe, el 51 por ciento de los alumnos culmina esta enseñanza sin repetir de año. La ministra Balagué dice que entre otras razones de abandono figuran "embarazos tempranos" y "el bullying"

Apenas un poquito más de la mitad de los estudiantes termina "en tiempo y forma" el secundario en Santa Fe. Según datos del Ministerio de Educación de la provincia, en 2012 fue el 51 por ciento de los alumnos los que llegaron al final de este nivel obligatorio sin recursar el año. La cifra supera la media nacional que es del 45 por ciento. Las razones de los abandonos y repitencias hay que buscarlas en "los embarazos tempranos", "el ingreso al mundo laboral" y en los casos crecientes "de bullying o de discriminación", tal como enumera la titular de la cartera educativa santafesina, Claudia Balagué.

El año pasado el 51 por ciento de los alumnos llegó al último año del secundario transitando sin repetir ni abandonar. Un dato que se mejoró desde 2010, cuando este trayecto lo hacía el 47 por ciento de los chicos. La ministra Balagué analiza que "si bien estamos seis puntos mejor que a nivel nacional, el secundario sigue siendo un tema central de preocupación". Y es particularmente inquietante en las escuelas de educación técnica.

Razones. Las razones de abandono o repitencia "son múltiples" y se trata de "un problema general" que afecta a todo el país y "en nuestra provincia no es menor", dice la ministra. Entre lo que Balagué llama "causas centrales" por la que los chicos repiten, no terminan a tiempo y hasta dejan la escuela figuran "la maternidad muy temprana, la necesidad de trabajar y situaciones de bullying".

"La verdad es que nos llamó la atención conocer cuántos chicos manifestaban no sentirse contenidos con su grupo escolar, o bien contar que los compañeros no eran amenos, situaciones que también los alejan de la escuela", expresa sobre lo que define como casos de "bullying" y discriminación.

Consultada sobre los chicos de realidades más vulnerables, que no están incluidos en el secundario, y son proclives a ser afectados por la narcocriminalidad —fenómeno creciente en Rosario—, la ministra afirma que "no son los mayoritarios". "Hay que contextualizarlos, no son la mayoría. Todo el trabajo que hacemos en el territorio, en los barrios más vulnerables, indica eso", agrega respecto del relevamiento que realizan sobre quiénes están o no en las aulas.

Las técnicas. En cambio, sí asegura que hay un llamado de atención sobre las escuelas técnicas. Es donde "mayor deserción hay", donde "un año más de estudio" (son planes de 6 años) puede influir en la permanencia. "Es un tema para considerar aparte, por eso ahora se está trabajando también a nivel nacional en esta problemática", anticipa. Agrega que en la última reunión del Consejo Federal de Educación se aprobó una línea del Plan Fines (finalización de estudios secundarios), destinado para los que no lograron terminar a tiempo la técnica, programa que se implementará en la provincia.

Explica que muchas de esas causas de exclusión escolar han salido más claramente a la luz a partir desde el Plan Vuelvo a Estudiar, implementado desde principio de este año y que tiene el propósito inicial de recuperar a los adolescentes a las aulas.

El programa "ha tenido otras derivaciones, a partir de analizar lo que pasa con los directivos y docentes". Habla entonces de la necesidad de proponer trayectorias escolares específicas, diferentes, incluso hasta individuales para los alumnos, de manera de contemplar distintas realidades y necesidades y garantizarles que puedan terminar el secundario.

"Realmente el tema (abandono y repitencia) nos viene preocupando desde hace mucho tiempo, por eso se buscan muy distintas estrategias pedagógicas, el uso de diferentes lenguajes, se incorpora tecnología, se capacita a los docentes porque pensamos que hay que abordarlo desde muchos lugares distintos. Queremos seguir mejorando como lo venimos haciendo, quizás los números mejoren más en 2014 y 2015", apunta la ministra.

Considera que este desafío "es una suma de responsabilidades", que demanda también pensar que "la inclusión educativa es parte de la calidad educativa. No son conceptos contradictorios, sino por el contrario son complementarios".

Balagué dice que es también indispensable recordar que la obligatoriedad del secundario es reciente (desde que se aprobó la ley de educación nacional en 2006). Algo que explica además que aún falta para que se haga más visible como ocurre con la educación primaria. Un aspecto que también alcanza a las padres. "También es novedad para muchas familias, donde muchos de sus integrantes no han terminado el secundario. Visualizar que sus hijos lo terminen es una proyección que deben empezar a hacer".

Rurales. ¿Y qué pasa en las zonas rurales con el nivel obligatorio? En distintas oportunidades el gremio docente ha denunciado que el secundario obligatorio no está garantizado para los estudiantes de las escuelas rurales, que la deserción y el abandono son frecuentes.

"Nosotros —detalla la ministra— tenemos buena respuesta en los lugares en donde hemos podido implementar el secundario. Hemos creado 260 nuevas escuelas secundarias (en general) para poder dar respuestas a la necesidad. Sin embargo, quedan algunas localidades muy pequeñas o zonas rurales donde el nivel no está. Pero sí se garantiza el transporte de los chicos hacia un lugar donde tengamos un anexo del nivel".

De todas maneras, reconoce que "se está viendo que el transporte puede ser una de las dificultades que está generando que los chicos no puedan terminar". "Por eso —continuó— seguimos creando nuevos anexos y colegios secundarios, porque quizás pensábamos que con el transporte se soluciona (la llegada de los chicos a la escuela) y no es tan así. A veces no se sienten integrados a otra localidad diferente a la de su origen y eso también es causa de abandono".

Insiste que el tema de la escuela secundaria "es el central hoy", que demanda pensar constantemente nuevas estrategias para acompañar a los adolescentes, y que en ese mismo camino va también la preocupación por mejorar el presupuesto educativo.

Abandono. En la Argentina el 45 por ciento de los chicos no termina el secundario en tiempo y forma. El dato lo ofreció el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, en una presentación sobre el avance de las políticas educativas de la última década que realizó esta semana ante la Academia Nacional de Educación. "La legítima preocupación por los alumnos que no egresan en el nivel secundario es un interrogante nuevo en la Argentina. Hace cinco años atrás el 39 por ciento egresaba en tiempo y forma, mientras que hoy ese porcentaje ascendió a un 45 por ciento", advirtió y agregó: "No estamos satisfechos y por eso implementamos políticas activas para que nuestros jóvenes puedan terminar sus trayectorias con buenos desempeños escolares".

"La reconstrucción del sistema educativo nacional desde el 2003, alcanzada gracias de una plataforma normativa integrada por siete leyes, y la decisión política de invertir el 6.47 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) en educación", destacó el ministro en declaraciones difundidas en el portal oficial me.gov.ar y profundizó: "No creemos que haya un pasado dorado de la educación. La Argentina tiene un sistema educativo en constante crecimiento con más niños y jóvenes, con más docentes y mejores salarios, con 9 nuevas universidades, 1.800 escuelas nuevas, y tres millones y medio de netbooks distribuidas, entre otros logros".

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