Policiales
Sábado 02 de Julio de 2016

Soldados presos por matar por plata a una mujer

Dos soldados del Ejército Argentino, ambos de 19 años, fueron detenidos por la policía en sus viviendas de la localidad bonaerense de Merlo acusados de haber actuado como sicarios en el salvaje asesinato a balazos de una peluquera, en un tremendo suceso registrado en octubre del año pasado en la ciudad de San Miguel.

Dos soldados del Ejército Argentino, ambos de 19 años, fueron detenidos por la policía en sus viviendas de la localidad bonaerense de Merlo acusados de haber actuado como sicarios en el salvaje asesinato a balazos de una peluquera, en un tremendo suceso registrado en octubre del año pasado en la ciudad de San Miguel.

Los jóvenes resultaron apresados en Merlo y, de esta manera, ya son tres las personas involucradas en la causa judicial ya que en 2015, a poco de concretado el hecho, había sido capturado el ex esposo de la víctima (un suboficial mayor de la misma institución castrense) por estar sindicado como ideólogo del horrendo crimen.

Fuentes de los Tribunales de San Martín revelaron que los dos soldados, que cumplían servicios en Campo de Mayo, fueron apresados en sus viviendas por los pesquisas de la Dirección Departamental de Investigaciones de Tres de Febrero al estar imputados de ser los responsables de la muerte de Liliana Gotardo, de 51 años y separada.

Por dinero. Ambos jóvenes, cuyas identidades no trascendieron, se encuentran considerados como los sicarios que por una suma indeterminada de dinero dieron muerte a la mujer luego de haber sido contratados por Rodolfo Maguna, de 46 años y ex marido de la víctima, quien al momento del crimen se desempeñaba con la jerarquía de suboficial mayor en la Agrupación Aviación de Ejército 601 de Campo de Mayo, de quien dependían los dos acusados.

El terrible hecho se produjo a las 19.10 del 22 de octubre de 2015 cuando Gotardo cerró su peluquería de la localidad de San Miguel y cruzó la calle para abrir la puerta de un garaje donde guardaba una camioneta Ford Ranger. Entonces apareció en escena un individuo que, sin mediar palabra alguna, le disparó cuatro tiros con una pistola calibre 9 milímetros y luego corrió y subió a una moto donde lo esperaba un cómplice con el que escapó.

Gotardo dejó de existir poco después en un hospital y Maguna fue detenido horas más tarde en una casa de San Miguel, donde vivía junto a su hija, de 19 años.

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