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Domingo 19 de Junio de 2011

Solamente palabras

Al hacer un anuncio los funcionarios pretenden que sus potenciales electores se convezan de que cumplirán. Así, las propuestas de los políticos son tomadas como promesas.

Al hacer un anuncio los funcionarios pretenden que sus potenciales electores se convezan de que cumplirán. Así, las propuestas de los políticos son tomadas como promesas. ¿Por qué entonces, si está en juego su credibilidad, se comprometen tantas veces con ofrecimientos que no saben si podrán llevar a cabo?

La gente pierde las esperanzas, se vuelve escéptica y cada vez son menos los ciudadanos que toman estos anuncios con seriedad.

Buscar en la memoria qué se prometió y no se concretó, o qué pasó con tal o cual iniciativa (del Ejecutivo o de los legisladores) resulta un buen ejercicio. Porque, en definitiva, es también tarea de la ciudadanía controlar a quienes fueron votados o pretenden serlo.

Los funcionarios, mientras tanto, tienen una oportunidad única de evitar que sus gestiones se desgasten, algo que indefectiblemente sucederá si no ejecutan lo que dijeron o dicen que harán.

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