El Mundo
Domingo 29 de Mayo de 2016

Sobrevivientes y el llamado al desarme

Sobrevivientes del ataque están acostumbrados a escuchar grandes promesas de librar al mundo de las armas nucleares, pero es la primera vez que esas promesas provienen directamente del líder del país que arrojó la bomba. Ayer había un sentimiento de gratitud —incluso de asombro— de que Obama se convirtiera en el primer presidente de EEUU en visitar el lugar donde comenzó la era nuclear. Sin embargo, también existía el reconocimiento lúcido de que las realidades de un mundo peligroso y volátil pudieran superar el llamado de Obama a que las naciones, incluso la suya, tengan "el valor de escapar de la lógica del miedo" del almacenamiento de armas nucleares. Hiroshima celebra a sus sobrevivientes, pero también existe escepticismo cuando encuentran otro llamado antinuclear, incluso uno del líder de una superpotencia. "El mundo prestó atención a lo sucedido aquí, aunque haya sido por un instante, porque alguien tan importante como Obama vino a Hiroshima. Así que quizás eso pudiera mejorar un poco las cosas", declaró en Kimie Miyamoto, de 89 años y sobreviviente del ataque. "Pero no se sabe si va a marcar una diferencia, porque mucho depende de lo que otros países estén pensando". A la pregunta de si la visita de Obama inspiraría a esos países a abandonar sus armas nucleares, Miyamoto respondió: "No lo creo, porque hay muchas bombas en el mundo".

Sobrevivientes del ataque están acostumbrados a escuchar grandes promesas de librar al mundo de las armas nucleares, pero es la primera vez que esas promesas provienen directamente del líder del país que arrojó la bomba. Ayer había un sentimiento de gratitud —incluso de asombro— de que Obama se convirtiera en el primer presidente de EEUU en visitar el lugar donde comenzó la era nuclear. Sin embargo, también existía el reconocimiento lúcido de que las realidades de un mundo peligroso y volátil pudieran superar el llamado de Obama a que las naciones, incluso la suya, tengan "el valor de escapar de la lógica del miedo" del almacenamiento de armas nucleares. Hiroshima celebra a sus sobrevivientes, pero también existe escepticismo cuando encuentran otro llamado antinuclear, incluso uno del líder de una superpotencia. "El mundo prestó atención a lo sucedido aquí, aunque haya sido por un instante, porque alguien tan importante como Obama vino a Hiroshima. Así que quizás eso pudiera mejorar un poco las cosas", declaró en Kimie Miyamoto, de 89 años y sobreviviente del ataque. "Pero no se sabe si va a marcar una diferencia, porque mucho depende de lo que otros países estén pensando". A la pregunta de si la visita de Obama inspiraría a esos países a abandonar sus armas nucleares, Miyamoto respondió: "No lo creo, porque hay muchas bombas en el mundo".

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