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Sábado 17 de Noviembre de 2012

Sobre los jóvenes "chotos"

La UES fue en los 70 una de las organizaciones estudiantiles más dinámicas. Se la recuerda, de forma edulcorada, por sus históricas luchas por el medio boleto para los secundarios. Pero no se quedaban en eso. Albergaban sueños por una Argentina más justa. Eran militantes las 24 horas, en la escuela —donde Emilce era una destacada alumna— y en los barrios, donde llevaban día a día su militancia. Como a tantos otros jóvenes, a muchos de ellos se los chuparon en la larga noche de la dictadura.

Al calor de los nuevos tiempos, otra pibada renueva el fuego de la militancia. Con sueños y estandartes disímiles. Son los de la UES, los uesitos. Como también los chicos de Giros, que desde Nuevo Alberdi demostraron que otra construcción de la ciudad es posible. También los eran Jere, Mono y Patom, los del Frente Popular Darío Santillán asesinados el 1º de enero de este año. Historias que tienen nombre propio y se la juegan a diario por un sistema más inclusivo y solidario.

Formas de ver el mundo que abren una brecha enorme con algunas expresiones dichas en el marco de las últimas manifestaciones contra el gobierno nacional. El "basta de mantener vagos" fue lo más suave que se escuchó en boca de algunos jóvenes que se jactan de la antipolítica como forma de vida.

El genial escritor Dalmiro Sáenz suele decir que antes era común llamar "viejo choto" a aquel señor medio mal llevado, pacato y conservador. Pero que asistíamos en los últimos tiempos, sobre todo desde los 90, al espectáculo de ver a una generación de "jóvenes chotos", más reaccionarios que sus propios padres o abuelos.

A algunos pareciera que les cabe el sayo de esa ocurrente salida del viejo Dalmiro. Afortunadamente también están los otros, los que militan desde el barro de la historia por una construcción colectiva.

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