Ovación
Miércoles 13 de Julio de 2016

Sobre la vuelta en el Camp Nou, la casa de Messi

Terminó aclamado en el Camp Nou, la mismísima casa de Lionel Messi, en la final del Top 14 francés en la que su equipo, Racing Metro, venció a Toulon 29-21 cortando una sequía de 26 años sin títulos.

Terminó aclamado en el Camp Nou, la mismísima casa de Lionel Messi, en la final del Top 14 francés en la que su equipo, Racing Metro, venció a Toulon 29-21 cortando una sequía de 26 años sin títulos. Juan José Imhoff le bajó el telón a una temporada intensa dejando su sello en una final con ribetes épicos. Porque ante la expulsión del medioscrum Maxime Macheaud, el wing rosarino ocupó su lugar e hizo lo que tenía que hacer y que es lo que más ama en el mundo: jugar al rugby.

"Un amigo me decía que no podía disfrutar porque siempre estaba al palo. Me dejó pensando y me di cuenta de que no me pongo triste porque no tengo tiempo de disfrutar sino todo lo contrario: disfruto de no tener tiempo. Siempre hay una meta por delante. Me pasó después de la final del Top 14, la que no festejé como se debía pensando en las cosas que podían venir", contó el wing.

La final en suelo catalán quedó atrás y liberado de sus obligaciones con el club viajó a Rosario para reencontrarse con sus afectos.

—Del Camp Nou a Las Delicias sin escalas...

—Sin dejar de respetar el Camp Nou, para mí Las Delicias tiene mucho más que cualquier otra cosa. Estoy donde estoy gracias a este club.

—Tuviste un año intenso.

—Esa es la palabra... intenso. Un amigo me decía que no podía disfrutar porque siempre estaba al palo. Me dejó pensando y me di cuenta de que no me pongo triste porque no tengo tiempo de disfrutar sino todo lo contrario: disfruto de no tener tiempo. Siempre hay una meta por delante. Me pasó después de la final del Top 14: no festejé como se debía pensando en las cosas que podían venir.

—Si te faltaba algo era terminar jugando la final del Top 14 como medioscrum.

—Doy todo lo que puedo. No me creo un talentoso, me creo un trabajador. Tome la decisión de tomar ese riesgo y salió bien.

—¿Te lo imaginaste alguna vez?

—Esas cosas uno no se las imagina, esas cosas pasan por algo, como pasa todo en la vida, como dice mi mamá. Imaginarse eso es imposible y soñarlo, menos. ¿Quién puede soñar una final con uno menos ante Toulón?... Sería una pesadilla. Lo que sí de chico soñaba con vivir de esto y jugar al rugby toda mi vida. Hoy lo estoy cumpliendo, con mucho trabajo, porque no hay ningún secreto: todo es trabajo. Después todas las yapas que vinieron, todas esas frutillas del postre, las tomo como esa cuota de suerte que uno necesita para triunfar en el deporte. Obviamente a esa cuota de suerte la tenés que ayudar y no hay mejor forma de hacerlo que trabajando todos los días.

—Estás en un equipo que es una constelación de estrellas.

—El rugby es un deporte difícil en el sentido de que si uno no hace las cosas bien dentro de la cancha, es muy difícil integrarse. Eso pasa mucho en el profesonalismo. Uno se gana el respeto primero dentro de la cancha. Me divierto mucho y aprendo muchísimo. Juego con estrellas, con jugadores que están consagrados en el rugby como leyendas. Eso te obliga a mantener un nivel elevado porque la competencia es muy intensa, muy fuerte... por eso repito, hay que trabajar y trabajar.

El partido de rugby más visto

La final del Top 14 se disputó en el Camp Nou ante un récord de público: 99.124 espectadores. La razón por la que se jugó en España fue que en Francia se estaba jugando la Eurocopa y no había una sede para jugar.

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