Opinión
Viernes 12 de Agosto de 2016

Sobre la ley de educación provincial

Debates II. El lugar de los docentes y la comunidad educativa en la norma que propone el gobierno.

La Ministra de Educación Claudia Balagué anunció la voluntad del gobierno provincial de sancionar una ley de educación en la provincia de Santa Fe. Incluso informó de un cronograma con encuentros y debates previos a la sanción de esta ley. Ya en el Parlamento hay varios proyectos presentados y otros en elaboración. Creemos que los verdaderos protagonistas de la educación: docentes, estudiantes, madres y padres, debemos ser los actores fundamentales en la construcción de este nuevo instrumento legal.

Las transformaciones productivas, económicas y sociales combinadas con la crisis social han provocado una profunda crisis educativa. Se trata de un problema que excede largamente las fronteras provinciales y nacionales; en todo el mundo se discute cómo transformar la educación desde hace ya varios años. Los cambios en los programas de estudio, de la formación de los docentes y de las leyes de educación están a la orden del día. Para valorar la velocidad de este proceso basta tomar nota de que la Ley 1420 sancionada en el siglo XIX estuvo vigente por más de un siglo mientras que su sucesora, la Ley Federal de Educación de los años '90, fue derogada con apenas poco más de una década de vigencia. Este proceso se repite en gran cantidad de países.

En muchos casos las reformas fueron rechazadas por docentes y estudiantes que protagonizaron importantes luchas. En nuestro país fueron masivas las movilizaciones contra la Ley Federal sancionada por el menemismo. Estudiantes y docentes chilenos llevan años movilizados reclamando por el derecho a la educación y rechazando todas las reformas presentadas desde el Poder Ejecutivo. En esta temática México es hoy el país que está en el centro de la escena: el gobierno de Peña Nieto ha lanzado una "reforma educativa" que significa un duro ataque a la escuela pública y a los derechos de los docentes; ante la fuerte resistencia de la comunidad la respuesta oficial ha sido profundizar una represión que ya ha causado la muerte de seis estudiantes normalistas en Ayotzinapa junto con la desaparición de otros 43 y, más recientemente, el asesinato a manos de la policía de 9 docentes en el Estado de Oaxaca.

En todos los casos las reformas han tenido un pecado original fundamental: han sido elaboradas por "especialistas", "tecnócratas" convocados desde los distintos sectores de poder (partidos mayoritarios, sectores empresarios, iglesias, etc.); los verdaderos actores cotidianos de la educación fuimos "convidados de piedra".

La situación en Santa Fe. Cada vez que tiene ocasión la Ministra Balagué habla de la educación en nuestra provincia como un ejemplo. Nuestra provincia sería algo así como la Finlandia de Sudamérica. Pero los que día a día transitamos las escuelas sabemos que bien otra es la realidad. La escuela en Santa Fe también padece una profunda crisis. La altísima deserción en el nivel secundario (formalmente obligatorio desde hace más de 10 años), la notable fragmentación del sistema, la sobrecarga laboral de los docentes y las malas condiciones de trabajo, el grado de deterioro de muchos edificios escolares, los bajos salarios, la escasez presupuestaria o los reiterados episodios de violencia son algunas expresiones principales de esta crisis. La valoración de la situación no es una cuestión menor al momento de construir la ley: creemos necesario apostar a una profunda transformación de nuestro sistema educativo.

La educación en Santa Fe necesita un cambio. La sanción de una ley específica puede ser un aporte en ese camino. Pero esto sólo será posible a condición de que ella sea construida desde abajo: desde las escuelas, desde los docentes, los estudiantes y la comunidad educativa toda. No queremos ser convocados a una jornada formal del seudoparticipación en donde las autoridades ministeriales hacen como que les interesa nuestra opinión mientras "especialistas" y "tecnócratas" arman la letra de un texto legal que se termina cerrando en oscuros acuerdos parlamentarios. Como maestros y profesores que sostenemos día a día la escuela pública, queremos ser auténticos protagonistas en la construcción de una nueva perspectiva para la escuela pública santafesina.

Juan Pablo Casiello / Profesor, secretario gremial de Amsafé Rosario

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