mas
Domingo 30 de Octubre de 2016

Smokey

1 Son las 6 de la mañana del 10 de octubre. El amanecer no está lejos, pero el cielo todavía permanece oscuro. Hace un rato que el silencio aplacó el murmullo, que las botellas dejaron de tintinear, que el Amargo Obrero dejó de derretir el hielo mientras la bolsa que sostenía los cubitos descansa en el tacho donde se enfriaron las bebidas.

2 Solo de soledad, de la soledad de la compañía del después. Acompañado de las compañías del antes. Y solo frente a las luces tenues que permanecen encendidas hasta que la claridad hecha luz se asome por la pequeña ventana. Las fiestas mutan, la música también pero siempre es la misma. Los amigos cambian, se renuevan o aparecen otros, las circunstancias ponen al tiempo en perspectiva. Las caras las vence el tiempo, la felicidad se escapa por una hendija pero permanece en algunos lugares y se va definitivamente de otros.

3 La casa desierta, antes o después que otras veces, antes o después que otras veces en otras fiestas. Pero la música sigue sonando hasta el amanecer, la música y el volumen permanecen en la casa vacía, total no hay vecinos molestos, nadie me tocará el timbre para pedirme que le baje los decibeles a Smokey Robinson. Porque estoy escuchando a Smokey, digo Smokey como si lo conociera, y es que lo conozco porque compuso esas canciones que sobre el fin de una fiesta nos invitan a pensar en lo que pasó como en lo que no pasó, compuso las canciones con las que empieza o termina una comedia romántica o un drama con sabor agridulce. Smokey, el que nos acompaña cuando abrimos o cuando cerramos las puertas de una cursilería retropop que disfrutamos desde la vergüenza de saber de memoria Un amor en Notting Hill o la más cercana Letra y música en donde Hugh Grant (por dos) menciona más de una vez el nombre de Smokey como uno de los grandes compositores a los que el personaje de ese filme admira.

4 El calor amenaza a la ciudad y el lunes feriado es como el segundo domingo de la semana y la cabeza no se me parte en dos, ni en tres. La cabeza se mantiene en línea como la música y los parlantes que no proponen estridencias y la cama no sabe de visitas y las mascotas que se transforman en seres más-que-humanos y me miran con la sabiduría que les da el hecho de leerme la mente. Dolores viajeros, sonidos de guitarras apenas distorsionadas y la sed que pide Coca o una gaseosa de pomelo. Ya es demasiado tarde o temprano para el café como para el whisky. Encerrado en el tiempo de espera o en el tiempo del sueño que tarda en llegar. De repente el mundo se da vuelta y creo estar despierto pero estoy soñando y me desplomo por el cansancio que no avisó ni siquiera cinco minutos antes. Cerrar los ojos para abrirlos al rato, con el cuerpo que todavía lleva la ropa de anoche, pero descalzo. ¿Dónde estás? pregunto, pero no hay respuesta, sólo la mirada en el espejo de alguien que conozco muy bien y que repite mis movimientos con la precisión de un doble, es que de eso tratan los espejos, del doble casi perfecto, aunque la perfección llegaría si el movimiento de la mano izquierda fuera imitado con la derecha que mira el espejo que en realidad es la izquierda, pero eso todavía no es posible y sería un problema para los estilistas y peluqueros.

5 Camino de día entre los restos de la noche y enciendo la tevé esperando ver los programas del domingo olvidándome nuevamente que es feriado y los feriados nunca son en domingo, porque el domingo en sí mismo es un feriado. En el noticiero no mencionan la fiesta en mi casa ni el astronauta que anoche llegó a Marte y entonces me doy cuenta de que los efectos del cigarrillo que alguien me convidó todavía mantiene su efecto poderoso. Recojo las botellas vacías y las pongo en una bolsa de consorcio, me siento en el sillón, en las noticias pasan la invasión de los "walking dead" al centro de la ciudad, así menciona el atildado periodista a los participantes de una marcha que exige por mejores condiciones de vida, por justicia y trabajo. Más viejo y la sensación de la nostalgia futura como si fuera hoy, hace una semana miré el maratón de James Bond que dieron por Space y eso me ubicó mejor en mi tiempo y en el viaje a través del tiempo. Ya soy más grande que Sean Connery en el Dr. No. ¿Y eso qué importa? Importa porque me veo en la época de la primaria yendo a ver a 007 al cine. ¿Y eso qué importa?

6 No hay lugar para que la nostalgia se apodere demasiado de mí, salvo por los temas musicales o por el recuerdo de adolescentes de los 80 que me saludan en el siglo XXI. Los recuerdos nostalgiosos pueden ser una carga peligrosa salvo que se les dé el refresh como al link de las noticias que quedó atrasado una hora. Octubre avanza con ese nombre tan potente que ha definido revoluciones, discos, películas, epopeyas. Octubre como una maza del tiempo definida por el zodíaco y la balanza que equilibra el desequilibrio y las pastillas que no hacen falta porque la cura no es sintética. Un paso adelante en las ideas nuevas que vienen como el año que se va y el espejo retrovisor que me indica que hay distancias que cada vez son más largas y que el atrás no siempre es el pasado, pero el atrás es lo que elegimos dejar.

Comentarios