El Mundo
Lunes 26 de Septiembre de 2016

Siria y Rusia se ceban con los civiles de Alepo

Sus aviones lanzan bombas de racimo y antibúnker sobre los barrios en manos rebeldes. La ONU, impotente, sólo denuncia

La ciudad de Alepo, en el norte de Siria, seguía sometida a una ola de bombardeos aéreos masivos lanzados por el gobierno de Bashar Assad y Rusia, que provocaron más víctimas y la consternación internacional. El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió, pero sin lograr un acuerdo que diera a luz una resolución, dado el poder de veto que tienen Rusia y China. Varios países, así como el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, advirtieron a Rusia que está incurriendo en delitos de guerra junto a su aliado sirio.

La lluvia de bombas lanzada desde hace tres días por Siria y Rusia había dejado hasta ayer a la mañana al menos 115 muertos, según un nuevo balance del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). Entre ellos figuran 19 niños y mujeres atrapados bajo las ruinas de los edificios destruidos por los bombardeos. Este balance era parcial y estaba condenado a aumentar, dado que el bombardeo aéreo no cesaba. Tanto aviones sirios como rusos participaban de la agresión. Los aviones sirios son de fabricación rusa, así como sus bombas.

"Los bombardeos no han cesado en toda la noche", contó Ahmad Hajjar, un habitante del barrio de Alepo de Al Kallassé. "No he pegado ojo hasta las 4 de la madrugada", agregó este hombre de 62 años. Hajjar cagregó que su calle está llena de bombas de racimo sin explotar. "Un vecino fue abatido por una de ellas. Lo vi tropezar con ella, ésta explotó, arrancándole sus extremidades. Fue una escena horrible", relató.

Desde que el jueves el régimen de Assad anunciara la nueva ofensiva para recuperar los barrios rebeldes, habitantes y militantes rebeldes han dado cuenta de la utilización, además de las bombas de racimo, de un nuevo tipo de proyectiles letales. Al ser arrojados éstos provocan que la tierra tiemble a su alrededor, provocando el derrumbe de un edificio de varios pisos como si se tratara de un castillo de naipes. Se trata de bombas "antibúnker", de efectos demoledores sobre edificios civiles. Las usadas en Alepo son de fabricación rusa. "No sé porqué el régimen nos bombardea de esta manera salvaje. Estamos sitiados y no tenemos adónde ir", aseguró Imad Habbuche, en el barrio de Bab Al Nayrab.

Las alrededor de 250.000 personas que viven en los barrios rebeldes de Alepo no reciben ayuda desde hace dos meses y además no tienen agua corriente desde el sábado a causa de los bombardeos. Un convoy de la ONU fue destruido por bombas sirias o rusas el pasado jueves. El secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-moon dijo estar "consternado" por la "escalofriante escalada militar en Alepo". Precisó que la "utilización sistemática" de armas incendiarias y bombas antibúnker y de racimo en zonas habitadas, "podría constituir un crimen de guerra". La Unión Europea (UE) denunció "una violación inaceptable de la ley humanitaria internacional".

En un comunicado común publicado por la UE, Estados Unidos y los ministros de Relaciones Exteriores de Francia, Italia, Alemania y Gran Bretaña se señalaba claramente a Rusia como responsable de la escalada. El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió a petición de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Estados Unidos y Rusia tienen aún una "pequeña ventana de oportunidad" para salvar el acuerdo de alto el fuego roto la semana pasada, dijo el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura.Ante los ataques rusos y sirios con una frecuencia e intensidad sin precedentes contra Alepo, De Mistura pidió al Consejo que "garantice" un alto del fuego contra los civiles, el establecimiento de treguas humanitarias de 48 horas cada semana en los combates y evacuaciones médicas. Ban Ki-moon, denunció nuevamente allí que el uso de bombas antibúnker lleva la violencia a "nuevas profundidades de barbarie", al recordar que los combates en Alepo han "forzado a hospitales y escuelas a operar en sótanos. Estas bombas no están destruyendo búnkers; están destruyendo a la gente común que busca un último refugio", dijo al margen de la sesión del Consejo de Seguridad. "La ley internacional es clara: el uso sistemático de armas indiscriminadas contra áreas densamente pobladas es un crimen de guerra", advirtió. Reino Unido también habló de delito de guerra en el ataque al convoy humanitario de la ONU el pasado jueves. Rusia niega ser la autora del ataque, pero todas las evidencias y la lógica del conflicto indican que ella o Siria fueron los responsables.

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