El Mundo
Martes 20 de Septiembre de 2016

Siria: violentos bombardeos de Assad ponen fin a la débil tregua

Los aviones del régimen sirio y de Rusia bombardearon incluso un convoy de ayuda humanitaria de la ONU, además de Alepo.

La tregua en Siria duró apenas una semana y ayer fue sepultada por una fuerte ola de bombardeos del régimen sirio y su aliada Rusia, que dejó decenas de muertos. El régimen de Bashar Assad declaró el fin de la tregua, acordada por Estados Unidos y Rusia, y poco después lanzó fuertes bombardeos contra la rebelde ciudad sitiada de Alepo, incluyendo uno que alcanzó un convoy con ayuda humanitaria de la ONU.

La decisión del régimen sirio, aliado de Rusia e Irán, y la reanudación de sus ataques aéreos a gran escala contra blancos militares y civiles constituye un duro golpe a las esperanzas de poner fin a la guerra. Este final llegó luego de múltiples violaciones al acuerdo que durante siete días redujo las hostilidades pero sin llegar nunca a detener el conflicto.

En las primeras horas, tras el anuncio oficial sirio, la norteña provincia de Alepo y su capital homónima fueron blanco de fuertes bombardeos de aviones del régimen. Uno golpeó de lleno a un convoy con ayuda humanitaria y dejó al menos 12 muertos, denunciaron la ONU y ONGs presentes en en lugar. Una treintena de personas más murió en otros bombardeos en Alepo y en otros lugares poblados de la misma provincia. Los autores de los bombardeos eran sin dudas la aviación de Assad y sus aliados rusos, señaló el independiente Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).

De esta forma, la tregua acordada el 9 de septiembre pasado en Ginebra por Estados Unidos y Rusia terminó de la peor manera. Esta tregua había sido calificada por Washington como la "última oportunidad" para alcanzar una solución política a una guerra que ya dejó 300.000 muertos y 12 millones de refugiados o desplazados desde su inicio en 2011. Su objetivo principal era permitir la entrada y distribución de ayuda humanitaria en zonas sitiadas por el Ejército, empezando por el sector de Alepo controlado por los rebeldes, la mitad oriental de la gran ciudad, donde la ONU estima que hay unos 250.000 civiles asediados que necesitan comida, agua y medicamentos de manera urgente.

La tregua entró en vigencia el lunes pasado y durante la semana había logrado reducir significativamente el nivel de violencia en casi toda Siria. Pese a que se registraron menos hostilidades y se puso un freno temporal a la muerte de civiles en bombardeos, combates y atentados, la tregua nunca llegó a ser lo suficientemente fuerte como para que la ONU ingrese alimentos y ayuda humanitaria a las zonas más asfixiadas y devastadas por la guerra, que ya lleva cinco años y medio. Los lugares más comprometidos son ciudades en manos rebeldes y sitiadas desde hace muchos meses o años por el régimen de Assad.

Las expectativas moderadas que provocó esta tregua empezaron a debilitarse el sábado, cuando el acuerdo quedó al borde del colapso por un ataque aéreo aliado que mató a 90 soldados sirios por error. Washington sostuvo que la aviación aliada —los atacantes habrían sido aviones australianos— creían estar bombardeando al Estado Islámico. Damasco acusó a su histórico adversario occidental de boicotear la tregua y de intentar beneficiar a la milicia islamista. Mientras crecía la tensión política y militar, el ingreso de ayuda a Alepo, el punto clave del acuerdo, nunca llegó a concretarse. Y cuando ayer se podría haber concretado, los aviones de Assad y Rusia bombardearon los camiones de la ONU.

En un intento in extremis, EEUU dijo estar dispuesto a extender la tregua. Pero Moscú y Damasco ya habían decidido poner en el aire sus cazabombarderos, con efectos devastadores sobre los civiles de Alepo y los camiones de la ONU.

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