Ovación
Domingo 02 de Octubre de 2016

Sinfonía de goles en azul y amarillo

El equipo canalla fue una tromba a la hora de la estocada final.

Se conectó a la alta definición. Y terminó dándose un bálsamo de calma. En materia ofensiva esencialmente. Central generó ayer una sinfonía impecable de goles ante el limitadísimo Arsenal. Como hacía rato no sucedía. La ferviente parcialidad que copó otra vez el Gigante, agradecida ante semejante acto de rebeldía con la red adversaria. Lo necesitaba el equipo. También el capitán Marco Ruben, que venía amagando pero no se le daba. Un 5 a 0 contundente y festivo para esperar el otro partido en el Gigante, que será nada menos ante Newell's.

   Linda manera de sopapear al rival frente a las narices de una hinchada auriazul que estaba esperando vivir una tarde sin sufrir tanto. Esta vez, al canalla le salieron todas. No lució desde lo colectivo, pero es inobjetable la contundencia que tuvo a la hora del tiro al blanco. Empezó como para no tener una fecha dulce porque José Luis Fernández despilfarró dos claras chances.

   Aunque inmediatamente apareció en acción Ruben para alimentar la ilusión y volver a nutrirse con la materia prima que necesita todo delantero: el gol. Fue de penal tras un empujón infantil de Bottinelli sobre el punzante Montoya. El Gigante empezó a levantar más temperatura cuando Marco facturó.

   Para ver cómo llegaba el segundo tanto hubo que aguardar hasta el complemento. El ingresado Camacho demostró que cuando se patea bien de afuera hay grandes chances de que la pelota entre. Y así fue cuando iban 7', pese a que se desvió en el recorrido en un rival.

   Antes del segundo cuarto de hora llegó el 3 a 0. Y otra vez de penal. Esta vez lo facturó Fernández tras pedirle permiso a Ruben para disparar. En medio de la celebración llegó el cuarto. Otra vez vía Ruben tras un centro de Bordagaray. Arsenal estaba anulado. Central aprovechó que estaba derecho y redondeó el 5 a 0 mediante un golazo de Camacho, que entró y marcó la diferencia.

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