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Sábado 25 de Octubre de 2008

SIN TITULO

La gran pregunta del tema Aerolíneas es ¿cuánto pagará el Estado por una empresa que tiene un patrimonio negativo de casi 833 millones de dólares y requerirá más de 570 millones para mantener operativa la flota de aviones en los próximos cinco años?

La gran pregunta del tema Aerolíneas es ¿cuánto pagará el Estado por una empresa que tiene un patrimonio negativo de casi 833 millones de dólares y requerirá más de 570 millones para mantener operativa la flota de aviones en los próximos cinco años?

En la respuesta está la clave del futuro de la aerolínea de bandera nacional, si el Congreso aprueba la operación.

Aunque está vigente la intención oficial de acordar con el grupo español Marsans el traspaso a un precio consensuado, los números dados anteayer por el Tribunal de Tasaciones nacional muestra que difícilmente el Estado pague siquiera un dólar por una compañía que arrastra semejante déficit.

El gobierno guarda la carta de la expropiación, pero Marsans advirtió que irá a la Justicia nacional e internacional para reclamar compensaciones.

La presidenta Cristina Fernández seguramente definirá el tema la semana próxima cuando se entreviste con el jefe del Gobierno español, José Rodríguez Zapatero, en El Salvador.

Entre los datos negativos presentados por Tasación (estado de los aviones, etcétera), hay uno que no fue suficientemente destacado: que en el primer semestre del año la relación entre el número de pasajeros y el beneficio que recibe la empresa es negativa.

Por cada pasajero de un vuelo de cabotaje (que usan 1.900.000 personas al año), la empresa pierde 27 dólares; en los de tipo regional (450.000), debe poner U$S 66,6; por uno interamericano (134.000), 293 dólares, y uno a Europa (206.000) 265 de la moneda norteamericana.

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